La actriz estadounidense Angelina Jolie reivindicó públicamente las cicatrices que le dejó la doble mastectomía preventiva a la que se sometió en 2013, asociándolas directamente a su supervivencia y a su maternidad.
"Mis cicatrices son una elección, una elección que hice para quedarme en este mundo el mayor tiempo posible con mis hijos, y amo mis cicatrices por esa razón", dijo en una entrevista con France Inter, señalando que siempre le han "interesado más las cicatrices y la vida que llevan las personas" que "la idea perfecta de una vida sin cicatrices".
Jolie es portadora de una mutación del gen BRCA, asociada al cáncer de mama y de ovario y recordó que su madre y su abuela murieron por esta enfermedad. En este sentido, subrayó que se siente agradecida de "haber tenido la oportunidad" de optar por la cirugía.
Al mismo tiempo, destacó la importancia de hablar sobre esto, no solo por el cáncer en sí, sino también por "la solidaridad entre las mujeres". "La forma cómo afrontamos juntas las dificultades de la vida y encontramos un camino hacia adelante", expresó.
La actriz, ganadora del Oscar, es protagonista del próximo filme de Alice Winocour, 'Coutures', una película francesa que llegará a los cines el 18 de febrero. En el largometraje, Jolie interpreta a Maxine Walker, una directora de cine que descubre que tiene cáncer de mama durante un rodaje sobre la Semana de la Moda de París.
Para Jolie el cine francés profundiza más en las emociones que el cine estadounidense, por lo que, según afirma, logró abrirse y mostrarse vulnerable frente a la cámara y en gran parte gracias a la dirección de Winocour.
"Cuando te abres emocionalmente, incluso físicamente, hay menos refinamiento, menos acabados perfectos y limpios", dijo, reconociendo que trabajar sin "ese filtro tradicional" le permitió apreciar "las sutilezas de la vida y sus texturas".


