Una actriz albanesa Anila Bisha ha presentado una demanda ante los tribunales después de que el Gobierno de su país usara su imagen sin permiso para crear una primera ministra virtual con inteligencia artificial, informan medios locales.
Bisha firmó en 2024 un acuerdo con la empresa tecnológica ALEAT, según el cual su imagen y voz se registrarían para crear una asistente virtual de un portal gubernamental. Sin embargo, el pasado septiembre, la asistente se convirtió en una primera ministra virtual.
"Era un objeto exclusivo, un propósito exclusivo. Esto significa que su imagen, su voz y sus datos personales no podían utilizarse para ningún otro producto", declaró la abogada de la actriz, Aranit Roshi.