Punch, un pequeño macaco de 6 meses del zoológico de Ichikawa, en Japón, se ha robado el corazón del mundo entero con su historia de apego a un orangután de peluche, informan medios locales.
Punch nació en julio pasado y fue abandonado por su madre, probablemente porque era su primer parto. Tras el dramático hecho, cuidadores decidieron criarlo artificialmente. Desde entonces, lo monitorean y lo acercan gradualmente a un grupo de monos probando distintos métodos de adaptación.
Para calmar su ansiedad —común en monos abandonados, pues suelen aferrarse a la madre desde el nacimiento—, el zoológico le ofreció mantas y peluches. De todos, Punch eligió como favorito un orangután de peluche, al que trata como figura materna.
El pequeño macaco profundiza poco a poco sus interacciones con el grupo de su especie: cuando otros monos lo regañan, usa a su 'mamá' de peluche como escudo y la convierte en su consuelo.
El cuidador Kosuke Kano afirma: "No será fácil, pero espero que se mantenga sano y viva en el grupo".
El zoológico pide que los visitantes cuiden con cariño a Punch, mientras el personal también invita a conocerlo y expresa su deseo: "Que Punch sea feliz al reintegrarse".