La investigación sobre un presunto siniestro de tráfico en Colombia en el que perdieron la vida una mujer y su bebé, de tan solo 10 meses, continúa revelando datos de que lo sucedido pudo haber sido un simulacro para tapar un crimen.
Entre los detalles sospechosos figuran al menos dos: la posición en que fue encontrada la mujer tras el accidente y el hecho de que ella no sabía conducir. Por ese motivo, en el centro de las indagaciones se encuentra Hugo Fernando Silva Soto, marido de la víctima y padre del bebé.
La Fiscalía de Colombia apunta a Silva Soto como presunto responsable de los delitos de homicidio, feminicidio y ocultamiento o alteración de elementos materiales probatorios.
¿Qué pasó?
Los hechos sucedieron durante la madrugada del pasado 12 de diciembre en Bogotá, Colombia. Ese día, las autoridades encontraron un coche siniestrado subido al separador vial y colisionado con un árbol.
En el interior del vehículo se encontraban una mujer sin vida en el asiento del conductor, identificada como Karen Cecilia Avendaño, de 34 años; un bebé de diez meses, también fallecido; y en el asiento del copiloto estaba Silva Soto, aparentemente inconsciente y con lesiones leves.
Aunque en un primer momento lo sucedido se trató con un accidente de tránsito, pronto los avances en la investigación hicieron surgir severas dudas.
Según la Fiscalía, apoyada en videos de cámaras de seguridad, muestras biológicas del vehículo y otras evidencias, el hombre recogió a la mujer con el coche para posteriormente hacer lo mismo con el menor. Cuando el bebé estaba en el vehículo se percató de que estaba muerto y ante sus reclamos el sospechoso la apuñaló con un cuchillo y la mató.
Para evitar ser descubierto, el agresor limpió el vehículo, eliminó elementos que los comprometían, chocó el auto y dispuso el cuerpo de la mujer en el asiento del conductor para dar a entender que iba al volante.
¿Un montaje?
Lo defendido por el Ministerio Público concuerda con el análisis de los investigadores de la escena, que advirtieron que la posición en la que fue hallado el cuerpo de la mujer hacía imposible que ella hubiese conducido en el momento de la colisión.
En la audiencia judicial celebrada el 10 de marzo, el fiscal del caso llegó a asegurar: "Recordemos, su señoría, que para ese escenario, para ese momento y justo en ese instante, ya había perdido la vida. Quiere decir esto, su señoría, que los muertos no conducen, y lo digo con mucho respeto", según reporta El Tiempo.
El testimonio de la madre de la víctima apuntala esta versión, puesto que aseguró que su hija no sabía conducir.
Por su parte, los análisis del Instituto Nacional de Medicina Legal concluyeron que las lesiones de la víctima no correspondían con un siniestro de tráfico, puesto que presentaba una herida en el cuello causada por un arma cortopunzante, mientras que el bebé presentaba lesiones compatibles con una fuerte agitación.


