Christopher Nolan emprendió con 'La Odisea' uno de los proyectos más ambiciosos de su carrera: trasladar al cine el poema atribuido a Homero mediante una superproducción de unos 250 millones de dólares, rodada íntegramente con cámaras IMAX y encabezada por Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Zendaya, Lupita Nyong’o y Charlize Theron.
Pero la expectación generada por la película estuvo acompañada, desde la presentación de sus primeras imágenes, por una discusión particularmente intensa sobre la manera en que el director había decidido representar el mundo homérico.
Las objeciones no procedieron de un único lugar ni respondieron siempre a las mismas motivaciones. Algunas nacieron entre aficionados a la historia antigua, especialistas y seguidores del texto original; otras se integraron en la disputa política estadounidense sobre diversidad y representación; y una tercera controversia, menos viral pero con mayor implicación de profesionales del cine, estuvo relacionada con el rodaje de algunas escenas en el Sáhara Occidental.
A film by Christopher Nolan shot entirely with IMAX film cameras. Watch The Odyssey trailer and experience the film in theaters 7 17 26. pic.twitter.com/Lqap9dFI09
— The Odyssey Movie (@odysseymovie) December 22, 2025
Armaduras que parecen demasiado modernas… o demasiado espartanas
El primer frente se abrió con el aspecto visual de los guerreros. La imagen de Matt Damon como Odiseo, vestido con capa roja y un casco coronado por un gran penacho, fue cuestionada por quienes consideraron que aquella apariencia remitía más al imaginario cinematográfico de Esparta que al mundo micénico en el que estaría ambientada la historia.
También fue discutida la armadura negra utilizada por Benny Safdie para interpretar a Agamenón. Su diseño voluminoso y oscuro provocó comparaciones con el traje de Batman de la trilogía dirigida por el propio Nolan. Los críticos sostuvieron que la película estaba mezclando épocas y estilos para producir una imagen reconocible para el espectador actual, pero poco compatible con los conocimientos arqueológicos sobre la Edad del Bronce. En los poemas homéricos, además, Odiseo aparece asociado en algún pasaje a un casco de cuero reforzado con colmillos de jabalí, muy diferente del empleado en la película.
Nolan respondió que la información disponible sobre aquel periodo es fragmentaria y que el vestuario no pretendía funcionar como una reconstrucción académica exacta. En el caso de Agamenón, explicó que se habían tomado como referencia objetos micénicos de bronce oscurecido y que el acabado negro servía también para expresar visualmente el rango y la riqueza del personaje. La diseñadora Ellen Mirojnick buscó, según el director, distinguir al monarca mediante materiales que habrían sido especialmente costosos.
El barco griego que en realidad era vikingo
Una discusión semejante rodeó a la embarcación utilizada por Odiseo y sus compañeros. Algunos observadores señalaron que su estructura recordaba más a un 'drakkar' medieval que a una nave de la Grecia de la Edad del Bronce. La comparación tenía una explicación concreta: el equipo utilizó el 'Draken', una reproducción funcional de un barco vikingo construida en Noruega.
Nolan justificó la elección por razones prácticas. Necesitaba una nave realizada con técnicas antiguas que pudiera navegar realmente por aguas abiertas y soportar grandes olas. El barco había cruzado el Atlántico y permitía filmar en condiciones marítimas auténticas. Los actores aprendieron a remar y manejar algunas de sus funciones, mientras que los 26 tripulantes reales fueron caracterizados para aparecer en la película. Para el director, la prioridad era conseguir una experiencia física verosímil, aunque el modelo concreto no correspondiera al periodo representado.
La controversia resume una de las tensiones fundamentales del proyecto: Nolan defendió la utilización de objetos, escenarios y fenómenos reales, pero esa búsqueda de realismo cinematográfico no siempre coincidió con la precisión arqueológica reclamada por algunos espectadores.
Lupita Nyong’o, Helena de Troya y la batalla cultural
La polémica más intensa estuvo relacionada con la elección de Lupita Nyong’o para interpretar a Helena de Troya y a su hermana Clitemnestra. Algunos comentaristas conservadores sostuvieron que elegir a una actriz negra para ese personaje contradecía la tradición iconográfica griega y determinadas traducciones de los epítetos homéricos, que describen a Helena como "de blancos brazos".

La discusión aumentó cuando figuras como el comentarista Matt Walsh y Elon Musk acusaron a Nolan de haber subordinado la adaptación a criterios de diversidad. Musk llegó a describir al cineasta como "racista antiblanco" y difundió mensajes que presentaban el reparto como una alteración ideológica de Homero. Las críticas se extendieron también a la presencia de Himesh Patel, Zendaya, Corey Hawkins, Travis Scott y Elliot Page dentro de un elenco deliberadamente internacional.
Quienes respaldaron la decisión señalaron que Helena es una figura mitológica, que Homero no ofrece un retrato físico detallado y que la representación de los personajes clásicos ha variado continuamente durante siglos. El clasicista y traductor Daniel Mendelsohn interpretó la elección como una nueva manera de utilizar a Helena para interrogar las ideas contemporáneas sobre belleza e identidad.
Nyong’o evitó entrar en una confrontación prolongada. Declaró que apoyaba la versión concebida por Nolan, que el reparto representaba al mundo actual y que no consideraba necesario responder individualmente a todas las críticas. Whoopi Goldberg, Jimmy Kimmel y Alec Baldwin también intervinieron públicamente en defensa de la actriz, lo que llevó el debate desde las comunidades cinéfilas hasta programas televisivos de gran audiencia.
La confusión sobre Elliot Page y la presencia de un rapero
La elección de Elliot Page produjo otra oleada de críticas. Durante meses circularon mensajes que aseguraban que el actor transgénero* interpretaría a Aquiles, pese a que el estudio no había confirmado esa información. El estreno reveló que Page encarna en realidad a Sinón, el guerrero relacionado con el engaño del caballo de Troya.

Sinón no aparece con ese protagonismo en 'La Ilíada' ni en 'La Odisea', sino principalmente en 'La Eneida' de Virgilio. Nolan incorporó al personaje dentro de su reconstrucción de la caída de Troya y modificó algunos aspectos de su historia. La confusión sobre Aquiles muestra hasta qué punto una parte del debate se desarrolló antes de que se conocieran los papeles y decisiones narrativas concretas de la película.
También fue cuestionada la participación del rapero Travis Scott como un aedo o cantor. Nolan explicó que pretendía conectar la tradición oral de los poemas homéricos con formas contemporáneas de narración rítmica. Para el director, el rap podía transmitir la función social que tuvieron quienes recitaban y transformaban estas historias antes de que quedaran fijadas por escrito.
Una controversia distinta: el Sáhara Occidental
Al margen de los debates sobre Homero, el reparto y el vestuario, 'La Odisea' afrontó una protesta de naturaleza política por haber rodado parte de la producción en Dajla, ciudad del Sáhara Occidental controlada por Marruecos.
El Festival Internacional de Cine del Sáhara denunció que utilizar el territorio sin reconocer su situación política contribuía a normalizar la ocupación marroquí. Los firmantes reclamaron que Nolan y Universal reconocieran el problema, retiraran las escenas o solicitaran el consentimiento de representantes saharauis. Pero ni Nolan ni Universal ofrecieron inicialmente una respuesta pública detallada a las reclamaciones.
¿Qué magnitud alcanzó realmente el escándalo?
Las controversias convirtieron 'La Odisea' en una presencia constante en redes sociales, medios de entretenimiento, programas televisivos y columnas culturales. La participación de Elon Musk amplificó especialmente el debate sobre el reparto y lo integró en las llamadas guerras culturales de Estados Unidos. Sin embargo, no se produjo una ruptura significativa entre Nolan y la industria, ni una campaña generalizada de actores, estudios o críticos contra la película.
El estreno permite además diferenciar la enorme visibilidad digital del impacto comercial efectivo. 'La Odisea' recaudó aproximadamente 124,5 millones de dólares en Estados Unidos y 264 millones en todo el mundo durante su primer fin de semana, uno de los mejores comienzos de 2026. La recepción crítica fue también mayoritariamente favorable, aunque hubo discrepancias sobre los cambios narrativos y sobre la manera en que Nolan redujo o transformó algunos elementos fantásticos del poema.
Más que un único escándalo cinematográfico, alrededor de 'La Odisea' confluyeron varias discusiones diferentes: cuánto rigor histórico debe exigirse a una obra mitológica, qué registro lingüístico resulta adecuado para actualizar un clásico, hasta dónde puede llegar la libertad de reparto y qué responsabilidades políticas asume una superproducción al elegir sus localizaciones. La magnitud de la controversia fue considerable como fenómeno mediático, pero sus consecuencias industriales y comerciales fueron, al menos durante el estreno, mucho más limitadas.
*El movimiento internacional LGBT está calificado como organización extremista en el territorio de Rusia y prohibido en el país.



