

Como consecuencia de las inundaciones al menos una persona ha muerto y más de 7.600 han sido evacuadas de las zonas afectadas, informaron las autoridades rusas citadas por la agencia Itar-Tass.


Las regiones más afectadas son el Krai de Altái, la República de Altái y Jakasia (todas en Siberia), donde las autoridades locales han decretado el estado de emergencia.


Además, las crecidas han destruido centenares de kilómetros de carreteras, al menos 15 puentes y afectaron también a las líneas férreas.


Las inclemencias del tiempo han dejado sin suministro de energía eléctrica a decenas de aldeas. El Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia inició una operación de evacuación y rescate a gran escala.



