La manifestación llega después de una serie de violentas protestas encendidas por el asesinato del líder opositor Chokri Belaïd, de 48 años, quien recibió seis balazos en la cabeza y el cuello cuando salía de su casa.
Los islamistas salieron a una céntrica avenida de Túnez, la que fue el corazón de la revuelta de 2011 que derrocó al Gobierno del presidente Zine al-Abidine Ben Ali.
Los islamistas salieron a una céntrica avenida de Túnez, la que fue el corazón de la revuelta de 2011 que derrocó al Gobierno del presidente Zine al-Abidine Ben Ali.

"Dios es grande", "El apoyo a Ennahda [el partido gobernante] es un deber", "Por la defensa de la identidad árabe-musulmana" fueron algunas de las consignas coreadas por los manifestantes. También se veían banderas negras en apoyo de los salafistas de línea dura.




