El 9 de mayo Rusia conmemora un año más su victoria sobre el Ejército nazi ocurrida en 1945 al fin de una guerra tan despiadada como inexplicable y que significó para el país la mayor pérdida de vidas humanas de entre todas las naciones participantes en el conflicto.
Hace algunas noches, a eso de las 2:00 AM, tomé un taxi “informal” con destino a casa.
Quiero compartir con los lectores de esta página web fotografías de la exposición permanente del Museo Estatal de Historia de Rusia.
19 de octubre de 2009: mi primer encuentro con la Plaza Roja. Fue al día siguiente de mi llegada a Rusia, tras realizar el viaje en avión más largo que hubiese podido concebir.
Años de incertidumbre en inconfortables tablones de una tienda de souvenires del centro moscovita. Discusiones sin sentido al anochecer; la luz y la oscuridad transcurrían en un ciclo sin finalidad.
“Si eres latino y no bailas salsa…¡No eres latino!”
No están para mezquindades. Peleas de pájaros chicos. Lo suyo es imponerse.
La mejor forma de constatar su comportamiento “real” no es estudiarlas como unidades independientes; por el contrario, es cuando se relacionan entre si que aparece desnuda su cara más tortuosa, oscura y solapada.
No viene mucho al caso, pero creo no conocer a nadie tan poco dotado para la cocina como mi propia persona; o para decirlo de modo aún más enfático: “yo mismo”. No exagero: experimento convulsiones físicas, emotivas e incluso espirituales cada vez que me acerco a una habitación consagrada a la prep
No hace muchos días cumplí dos años en Rusia. La efeméride podría dar pie para una serie de reflexiones de variada índole, incluidas algunas de corte melancólico sobre el “paso del tiempo”.