El grupo de especialistas, encabezado por Annlia Paganini Hill, estudió a 5.468 personas mayores desde 1992 hasta 2010. Al principio del
estudio ninguno de los participantes padecía
demencia.
Del total, 1.145 participantes llegaron a desarrollar demencia hasta el año 2010, pero los resultados en mujeres y varones no fueron iguales. Una por cada 4,5 mujeres que informaron limpiarse los dientes cada día llegó a tener
demencia, comparado con una por cada 3,7 que informaron hacerlo con menos frecuencia; es decir que las mujeres del segundo grupo corrieron un riesgo un 65% mayor. Entre los varones, el aumento del riesgo fue solo del 22%, por razones que los especialistas aún desconocen.
Según Paganini Hill, los resultados de su estudio corresponden con algunas conclusiones de otras investigaciones, que revelaron que en el cerebro de la mayoría de los pacientes con
Alzheimer (el tipo de demencia más común) se encuentran más
bacterias causantes de las enfermedades bucales que en el cerebro de los que no sufren ese mal, y es probable que esas bacterias provoquen inflamaciones y cambios degenerativos en el
cerebro.
Sin embargo, los científicos no se apuran a certificar que la apropiada higiene
bucal elimina el riesgo de la demencia senil. Paganini Hill y sus colegas relacionaron los hábitos de higiene con la
salud dental, pero no realizaron otros exámenes
dentales.
El descuido de los dientes podría aumentar el riesgo de desarrollar
demencia, pero no se pueden descartar otros factores importantes, tales como posibles golpes en la cabeza o deficiencias alimenticias, comenta Amber Watts, que estudia la
demencia en la Universidad de Kansas y no participó en el estudio de Paganini Hill.
Los resultados del estudio fueron publicados en el Periódico de la Sociedad Americana de Geriatría (American Geriatrics Association).
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