Dentro de tres años se cumplirá un siglo de la firma del tratado de Sykes-Picot y para entonces, muy probablemente, haya desaparecido la influencia directa franco-británica en la región.
Antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, 'Bilad al Cham' comprendía un amplio territorio que se extendía desde la actuales Turquía y Arabia Saudí de norte a sur, y desde el Sinaí al río Éufrates de oeste a este.
Palabras como 'venta masiva de armas a grupos opositores', 'financiación de conflictos', 'injerencia externa', 'intervención exterior', se maquillan eufemísticamente por los grandes medios de masas internacionales.
Neologismos como 'balcanizar', 'afganizar' y 'somalizar' son ya profusamente utilizados por muchos expertos y analistas internacionales. Y es previsible que la ciencia política internacional cree nueva terminología.
La explotación de África se inició hace siglos por los negreros árabo-musulmanes, y se intensificó un siglo después de la llegada de los europeos a América, cuando el esclavismo fue la base de la explotación agrícola de las colonias.
Hace unos días Radio Nacional de España entrevistaba a un conocido experto en política de Oriente Próximo y del Norte de África, que afirmaba que “Libia se encuentra en un proceso de transición democrática con algunos problemas”.
Alegóricamente, podría considerarse a primera vista que desentrañar los entresijos de la política egipcia actual es más difícil de lo que fue encontrar la tumba del faraón en la pirámide de Keops en el Antiguo Egipto.
Egipto es conocido en el Mundo Árabe como 'Umm al Dunia', o Madre del Mundo, por su historia dilatada en el tiempo y el papel que ha jugado en la historia universal de las civilizaciones.
Reza el aforismo imperialista que en Oriente Próximo “no se hace la guerra sin Egipto, ni la paz sin Siria”. La expresión, aunque negada por él, es atribuida a Henry Kissinger.
Para Palestina, el mes de Noviembre de 2012 pasará a la historia como un mes victorioso, y ello por varios importantes acontecimientos.