Turquía detiene a la mano derecha de Gulen

Las autoridades turcas han detenido al asistente principal de Fethullah Gulen, el clérigo considerado el organizador del golpe de Estado en el país.

Las autoridades turcas han detenido a la mano derecha de Fethullah Gulen, el clérigo a quien el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusa de organizar el fallido golpe de Estado, informa RIA Novosti, citando al portavoz del presidente.

Según las fuentes, Halis Hanci, el asistente principal de Fethullah Gulen, había llegado a Turquía dos días antes de la intentona, que tuvo lugar la noche del pasado 15 de julio, cuando varias facciones de las Fuerzas Armadas se sublevaron contra Erdogan.

Este sábado las autoridades de Turquía también detuvieron a Muhammet Sait Gulen, uno de los sobrinos del presunto líder del fallido golpe de Estado en el país.

Gulen es un rival desde hace mucho tiempo del actual mandatario turco y lleva varios años viviendo en EE.UU. Él negó cualquier implicación en el intento de rebelión y lo condenó. Sin embargo, Erdogan instó a Washington a que entregara al clérigo, y Ankara solicitó de forma oficial la extradición de Gulen enviando cuatro archivos a EE.UU. Washington ha declarado que ha ofrecido a Ankara cooperar con un equipo conjunto del Departamento de Estado y el Departamento de Justicia de EE.UU. para facilitar el análisis de la petición de extradición de Gulen, informa el diario estadounidense 'USA Today'.

Disolución de la guardia presidencial

Las autoridades turcas disolverán la guardia presidencial tras detener a casi 300 miembros de la institución por estar vinculados con el fallido golpe de Estado, ha declarado el primer ministro del país, Binali Yildirim, citado AFP. "No habrá una guardia presidencial ya que no hay razón para tenerla", ha afirmado el político. Miembros de la guardia presidencial entraron en la cadena estatal TRT durante la intentona y obligaron a un presentador a leer un comunicado anunciando la ley marcial y el toque de queda en el país. El cuerpo está constituido por 2.500 miembros, al menos 283 de los cuales fueron arrestados tras el golpe fallido.

El presidente de Turquía turco también ordenó el cierre de cientos de establecimientos educativos privados, organizaciones y otras instituciones benéficas sospechosas de tener vínculos con el fallido golpe militar de la semana pasada.