El huracán más poderoso del Atlántico desde 2007 se dirige a toda vela a las costas de EE.UU.

Para evitar el desastre, alrededor de 1,5 millones de personas en EE.UU. han sido evacuadas de las zonas costeras del océano Atlántico.

Tras alcanzar las Bahamas este jueves, el devastador huracán Matthew, el más poderoso del océano Atlántico desde 2007, se dirige rumbo a las costas de Florida (EE.UU.). Marcando una velocidad máxima de 205 kilómetros por hora, el Matthew ha sido detectado a 410 kilómetros de la ciudad de West Palm Beach, informa el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU.

La alerta de huracán se ha extendido a varias regiones del país y se han producido evacuaciones en Florida, Georgia y Carolina del Sur, informa NBC News. Alrededor de un millón y medio de personas han sido evacuadas de las zonas costeras del Atlántico. Al llegar a Florida, será el primer huracán que toque sus costas orientales desde el impacto del King, que azotó Miami en 1950. En aquel entonces siete personas murieron y 21.000 viviendas quedaron destruidas.

La gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, ha declarado este martes el estado de emergencia y ha anunciado la movilización de 1.800 miembros de la Guardia Nacional para hacer frente a los efectos del Matthew. Los estados norteamericanos de Florida y Georgia también han decretado el estado de emergencia a causa del huracán.

Además, el presidente de EE.UU., Barack Obama, ha decretado el estado de emergencia en estos tres estados.

Matthew azota el Caribe

Durante su paso por el Caribe, el ciclón se ha cobrado la vida de al menos 140 personas y ha causado graves daños materiales en Haití y la Republica Dominicana. En Cuba ha devastado varias localidades del oeste de la isla, además de haber dejado a algunas pequeñas localidades incomunicadas y sin electricidad.

En Haití al menos 136 personas han muerto y un 80% de los edificios del departamento Sur, en que residen más de 700.000 personas, han sufrido daños. Alrededor de 11.000 personas han sido alojadas en refugios temporales.

En la capital de la República Dominicana cuatro personas han muerto este martes como consecuencia de la virulenta actividad del fenómeno meteorológico. Un niño de 5 años y un hombre de 55 años fallecieron en Santo Domingo al deslizarse una pared en sus viviendas en los sectores de La Puya y Manoguayabo respectivamente. Otros dos niños murieron como consecuencia de derrumbes provocados por las lluvias.