Reclusos brasileños tras el asesinato de 26 internos: "La victoria es nuestra"

Las autoridades del estado de Río Grande del Norte pidieron ayuda a las fuerzas especiales de la policía militar para atender los disturbios.

Transcurrido un día, luego de los violentos disturbios que causaron la muerte de 26 reclusos, el clima en la penitenciaría estatal de Alcaçuz, en el noreste de Brasil, sigue siendo tenso, según indica 'Brasil de Fato'.

El recinto penitenciario, ubicado en la región metropolitana de Natal fue escenario de un enfrentamiento entre facciones rivales.

Tras la revuelta, tomaron el techo del penal "llevando palos, piedras, barras de hierro y banderas improvisadas. Los detenidos gritaban consignas como: "La victoria es nuestra" y "Queremos paz, pero no vamos a escaparle a la guerra".

Alcaçuz es considerada la cárcel más grande del estado de Río Grande del Norte (RN). Con capacidad para 620 personas, en la actualidad la ocupan unas 1.200, lo que hace del hacinamiento uno de sus principales problemas.

Barbarie

Walber Virgolino Ferreira da Silva, secretario estatal de Justicia y Ciudadanía declaró a los medios que la escena tras la rebelión es la de una "barbarie".

Detalló que dos cuerpos estaban carbonizados, uno semicarbonizado. Los otros 23 cuerpos fueron decapitados y un preso escapó durante el conflicto, pero de acuerdo con las autoridades, fue recapturado rápidamente.

Por ello pidieron refuerzos al Batallón de Operaciones Especiales de la policía militar, que ya se encuentra en el lugar.

Enfrentamientos delictivos

La violencia desatada en las prisiones de Brasil, es producto del enfrentamiento entre facciones violentas que se disputan el control del negocio de las drogas y que se ha cobrado la vida de más de 110 presos en los últimos motines.

Según 'Brasil de Fato', las autoridades del estado identificaron a varios presidiarios como iniciadores de la violencia. Se trata de integrantes de los dos principales grupos delictivos de Brasil: Sindicato del Crimen de Río Grande del Norte y Primer Comando de la Capital (PCC), de Sao Paulo.

Se pudo conocer además que las autoridades policiales de RN sofocaron en tres horas un intento de fuga (sin muertos, ni heridos), que fue simulado con una pequeña rebelión en el Presidio Provisional Professor Raimundo Nonato Fernandes, también en la ciudad de Natal.

Informe de la ONU

También este lunes, un informe de Naciones Unidas sobre el estado de las cárceles de Brasil fue difundido a la opinión pública.

Según un informe de Justificando, la Subcomisión de la ONU para la Prevención de la Tortura entregó al Gobierno en noviembre del 2016 los resultados de sus inspecciones en varias cárceles.

En dicho informe se destaca "el hacinamiento en las cárceles" como un grave problema que, no obstante una visita anterior del año 2011, la situación sigue sin ser atendida por el Estado.

Los expertos de ONU advirtieron, antes de que ocurriera la matanza del pasado 2 de enero, que el hacinamiento en el complejo penitenciario Anísio Jobim (Compaj) en Manaos, era delicada, debido a que 1.203 presos compartían un espacio diseñado para 450.