El primer ministro de Australia no se sentirá "en deuda" si Trump acepta sus refugiados en EE.UU.

Malcolm Turnbull descarta que la mala comprensión durante su primera charla telefónica con el presidente estadounidense pueda afectar la cooperación entre ambos países en materia de defensa.

Los medios de Australia no dejan de preguntarle al primer ministro de ese país, Malcolm Turnbull, sobre la conversación telefónica que sostuvo el 28 de enero con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En una entrevista con el canal 9News el presentador le preguntó sobre las posibles consecuencias de las pocas ganas que tiene el dirigente norteamericano de acoger a los 1.250 refugiados que su predecesor se había comprometido a sacar del territorio australiano.

"¿Qué va a pasar si la administración de Trump llega ahora y pide tropas para una aventura en Oriente Medio o buques en el mar de la China Meridional?" —sondeó el presentador—. "¿Se verá usted en deuda y él lo verá a usted como endeudado (tras haber resuelto el problema migratorio)?"

Turnbull se negó a mezclar los asuntos, descartando que pueda producirse algún 'endeudamiento'. "Evaluamos todas las solicitudes de asistencia militar por sus méritos. No hay en absoluto ningún vínculo entre un arreglo relacionado con un reasentamiento de refugiados y cualquier otro asunto", aseguró.

El primer ministro también descartó que la alianza entre Australia y Estados Unidos pueda haber sido dañada por las declaraciones de Trump posteriores a aquella primera conversación. El acuerdo al que se refirió Turnbull fue catalogado por el mandatario estadounidense como "el peor de todos". Además, Trump sacó la conclusión que Camberra "se estaba aprovechando de América", al querer deshacerse de los refugiados pasándolos a las autoridades de EE.UU.