Periodista se infiltra en una cárcel británica y revela que casi está dirigida por los presos

Los recortes anunciados por el Gobierno británico en 2014 han afectado gravemente a la seguridad de reclusos y oficiales en la cárcel de HMP Northumberland.

Consumo generalizado de drogas, falta de control en las instalaciones, alarmas en las puertas que no funcionan o un agujero en una de las vallas de seguridad internas. Estos son algunos de los graves problemas que denuncia un reportaje de investigación con cámara oculta de la 'BBC' en HMP Northumberland, una de las mayores cárceles del Reino Unido, que alberga a unos 1.348 reclusos.

El periodista se infiltró durante dos meses en la prisión trabajando como guardia de seguridad. Durante la investigación, fue testigo de cómo los agentes penitenciaros encontraron pasamontañas, prendas de vestir y herramientas para cortar alambres en uno de los módulos. Los oficiales creían que los internos habían estado escabulléndose de la prisión para recoger drogas u otro tipo de contrabando arrojado a través del vallado perimetral.

Sin embargo, uno de los momentos más inquietantes que vivió el reportero, y que fue captado por la cámara oculta, muestra a uno de los agentes sufriendo convulsiones en el suelo tras inhalar accidentalmente Spice, una alternativa sintética al cannabis que es más barata, pero también más peligrosa, y cuyo consumo es frecuente entre los reclusos de la cárcel.

Además, durante su infiltración en HMP Northumberland, el periodista también pudo grabar escenas en las se observa a presos bajo los efectos de las drogas, trabajadores de la prisión gestionando solos a grandes grupos de reclusos e incluso presos amenazando al personal de la prisión.

En el módulo en el que el periodista infiltrado pudo grabar todos estos problemas, los reclusos ni siquiera estaban encerrados en sus celdas por la noche. Asimismo, algunos trabajadores de la prisión le informaron de que no se sentían capaces de hacer frente a los presos porque les preocupaba que la situación generase en un altercado y la ayuda llegase demasiado tarde.

Recortes en el presupuesto destinado a prisiones

La prisión de HMP Northumberland depende de los servicios de justicia de la empresa Sodexo desde el año 2014, cuando fue privatizada en respuesta al objetivo del Gobierno británico de recortar 500 millones de libras del presupuesto de prisiones.

Así, para ganar el contrato, Sodexo se comprometió a ahorrar a los contribuyentes 130 millones de libras durante 15 años. Para ello, se suprimieron doscientos puestos de trabajo, entre los que había 96 agentes penitenciarios. Ya entonces, la Asociación de Oficiales de Prisiones advirtió de que el acuerdo podría tener como resultado el incremento de fugas y disturbios.

La presidenta de la Asociación de Gobernadores de Prisiones, Andrea Albutt, ha atribuido los problemas de seguridad y control a los recortes. "Hay tan pocos oficiales de prisiones que su confianza se ha visto afectada y tenemos una población carcelaria más violenta", ha explicado a la BBC.

El ministerio de Justicia ya ha anunciado que investigará "las graves acusaciones" que aparecen en el reportaje. Además, ha informado de que están invirtiendo 100 millones de libras adicionales con los que aumentar el personal de prisiones. 

Por su parte, la empresa Sodexo aseguró al canal británico que estaban haciendo inversiones significativas para mejorar las seguridad de los prisioneros y del personal más allá de los requisitos firmados en el contrato.