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"Me tomaron por maniaco y fugitivo": Un ruso atraviesa EE.UU. a pie para salvar a niños perdidos

Publicado: 29 abr 2017 07:33 GMT | Última actualización: 29 abr 2017 08:32 GMT

Dmitri Kem recorrió EE.UU. durante siete meses para recaudar fondos y finalizar una aplicación que ayudará a familias que deseen encontrar a menores desaparecidos.

"Me tomaron por maniaco y fugitivo": Un ruso atraviesa EE.UU. a pie para salvar a niños perdidos
vk.com/dmitrikem
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Un joven ruso de 25 años atravesó Estados Unidos entre junio y diciembre de 2016 —desde Nueva York a Los Ángeles—, sin contar el trayecto que hizo desde Moscú al vecino país de Bielorrusia. Recorrió a pie más de 8.000 kilómetros de camino con el fin de recaudar fondos para una aplicación que ayudaría a salvar a los niños perdidos. El atrevido errante Dmitri Kem ha compartido con RT su experiencia.

Kem encabeza la división de tecnología informática de la asosiación Poisk Propávshij Detéi ('Búsqueda de niños desaparecidos', en ruso) y desarrolla la aplicación Baguira, un programa que ya cuenta con su versión beta y servirá de gran ayuda a las familias que, en caso de emergencia, podrán alertar instantáneamente a una amplia red de voluntarios y a la Policía. 

El joven relata que el reto financiero fue el detonante de su temeraria decisión de transitar el coloso norteamericano, una idea que fue percibida tanto por sus prójimos como por él mismo como una locura.No obstante, Kem pensó que era una buena manera de llamar la atención del público ante esta tragedia, ya que cada año desaparecen en Rusia unos 4.000 niños. A pesar de que solo es un maratonista aficionado, realizó la mayor parte de su trayecto corriendo. 

The quest " Meet an Indian" accomplished. And what an Indian! This lady belongs to the Timbishu tribe that has been living in the Death Valley for more than a thousand years. They witnessed all the successful as well as tragic attempts of the colonists to conquer this place. As for the Indians they have never associated this Valley with death, as it has been giving them food and all the necessities. But in order to have the most of it Indians had to live a seminomadic way of life spending summer in the mountains and descending to the Valley in winter. ** Задача встретить индейца выполнена! И какого индейца! Эта женщина принадлежит к племени Тимбишу, которое проживает в долине Смерти уже более тысячи лет. Ее предки были свидетелями всех попыток колонистов покорить эти земли, как удачных, так и трагичных. Но Тимбишу никогда не ассоциировали Долину со смертью. Для них она служила источником всех благ. Но чтобы получить их все, индейцам приходилось вести полукочевой образ жизни: летом уходить в горы, а зимой спускаться в долину. #charity #runformissingkids #poiskdetei#running #marathon #ultramarathon #triathlon#trilife #ironman #hiking #travelling  #fitness #nature #mountains #adidas #nike #mizuno #asics #nikerunning#adidasrunners #runmoscow #runspb #newrunners #california #deathvalley #timbishu

Публикация от Dmitrii Kem (@dmitriikem)

"No veo el sentido del muro de Trump"

Una parte del recorrido de Dmitri Kem transcurrió cerca del límite entre EE.UU. y México. Durante sus largos trayectos no vio ningún muro, sino patrullas repartidas a lo largo de la frontera, mientras que el desierto y los ríos con corrientes peligrosas son más implacables con el ser humano. De hecho, estuvo al borde de renunciar a su proyecto por las dificultades a la hora de atravesar grandes extensiones en un medio tan inhóspito.

"Allí por donde pasaba no vi el sentido al muro de Trump, ya que el desierto es mucho más difícil de cruzar", opina este aventurero. Una vez incluso le hospedó un vigilante fronterizo, quien le contó que le dan pena los mexicanos que pasan a EE.UU. por esas áreas, ya que no piensan en las consecuencias y muchos mueren en el desierto.

Eng below* Искал в приграничной деревушке, где зарядить телефон, а нашел АКМС, М4, Sig Sauer и прилагавшегося к ним пограничника, праздновавшего ДР. В итоге, кроме жены и детей я оказался единственным гостем на празднике и зарядил не только телефон но и желудок, а Sig Sauer разрядил :) PS Всем кулинарам рекомендую попробовать подавать торт теплым, как это делают в США. Праздник желудка! ** In a small village of Texas on the border I was searching for an outlet to charge my phone but instead found AKM, M4 rifles, Sig Sauer and a guy from a border patrol who was celebrating his birthday. As a result apart from his wife and kids I was the only guest and charged not only my phone but also myself with an awesome cake and discharched the Sig Sauer :) PS I recommend all the cooks trying to serve a cake hot as they do it here in the USA. That's delicious! #charity #runformissingkids #poiskdetei #running #marathon #ultramarathon #triathlon #trilife #ironman #hiking #travelling  #fitness #nature #mountains #adidas #nike #mizuno #asics #nikerunning #adidasrunners #runmoscow #runspb #newrunners  #texas #riogrande #bordercontrol

Публикация от Dmitrii Kem (@dmitriikem)

Pese a que Kem realizó su trayecto en plena campaña electoral estadounidense —durante la cual la carta de la inmigración fue una de las más utilizadas por el candidato republicano, Donald Trump—, afirma que las personas con las que se encontró hablaron de los mexicanos de una manera positiva y que, en ocasiones, la gente le confundía con un latino.

Una vez Kem vio como la cultura transciende las barreras, literalmente. "Llegué a El Paso (Texas) muy tarde, serían las 10 de la noche, y allí vi rejas que separaban la ciudad del territorio mexicano. Al pasar cerca escuché lindos sonidos: era música al aire libre en el otro lado de la frontera. Me acerqué y escuché un concierto en México desde EE.UU.".

Un cochecito de bebé en vez de una mochila

Si uno piensa en un trotamundos le viene a la cabeza un hombre con barba y mochila, pero Kem no tiene ninguna de esas dos cosas. Optó por un cochecito de bebé en lugar de un bulto en su espalda por comodidad: solo tenía que empujar un carrito, en lugar de llevar encima todo el peso. Sin embargo, las sobrecargas y la calidad de las carreteras le jugaron malas pasadas. En ocasiones, tuvo que improvisar reparaciones con lo poco que llevaba consigo porque no había nadie a decenas de kilómetros a la redonda. "Ahora, hasta funciona mejor", bromea.  

Este corredor solidario recorrió "50 kilómetros diarios de media" y su camino coincidió parcialmente con el sistema nacional de rutas de bicicletas en Estados Unidos. Viajaba con una tienda de campaña, un saco de dormir, teléfonos, cámaras, linternas, un filtro de agua y varios pares de zapatillas deportivas, entre otros objetos. "Una de las cosas más 'exoticas' era un gran panel solar de 70 vatios con que envolví mi cochecito de bebé", recuerda Kem.

El frío quita el sueño

Cuando recuerda las mayores dificultades que vivió, destaca "el frío", debido a que consiguió encontrar alojamiento "alrededor de una vez cada 10 días". Debido a bajas temperaturas, "a veces tenía que correr por la noche y dormir por el día para guardar el calor", cuenta este viajero, quien no estaba preparado para las inclemencias climatológicas porque pensaba que en el sur de EE.UU. el clima era más apacible.

Admite que la parte de su trayecto que le brindó más dificultades fue cuando atravesó las montañas en Arizona, donde la temperatura bajaba hasta -6 °C por las noches. Allí, lejos de pueblos o ciudades y sin nadie para ofrecerle ayuda, las noches gélidas le despertaban cada 40 minutos y tenía que pasar un rato calentándose. Además, al frío se le sumaron las lluvias, en ocasiones torrenciales, que una vez inundaron su tienda de campaña y le mantuvieron despierto toda la noche.

"Dormí en casi todos lugares"

Estas incomodidades, combinadas con los esfuerzos físicos, le llevaron a vivir situaciones peligrosas: "Corres y empiezas a perder la coordinación. Eso lleva a que evites por los pelos un accidente de tráfico que te dejaría aplastado en la carretera", confiesa. Incluso llegó a tener alucionaciones: "A veces, un árbol surge delante de ti y lo ves como si fuese un dinosaurio o te parece que tus amigos corren a tu lado y te hablan", apostilla.

"Dormí en sitios muy diversos: en bosques y montañas, vertederos de basura, fábricas...", cuenta Kem. Sus lugares favoritos eran los patios traseros de las iglesias, ya que solían tener enchufes y, los domingos, los religiosos le invitaban a las liturgias y le daban algo de comer. Recalca que una vez enfermó, aunque no tiene claro si sucedió porque tuvo un resfriado o por culpa de mordeduras de garrapatas.

"No les ocurre pensar que existen peatones"

Este joven ruso asevera que los automóviles fueron un inconveniente muy molesto. "Todos se desplazan en coche, sobre todo a medida que te acercas al sur, por eso hay un alto riesgo de ser atropellado. A los estadounidenses no les ocurre pensar que existen peatones", se sorprende Dmitri Kem. Una vez sufrió lesiones cuando un auto le golpeó y deja de sorprenderse de que en algunas grandes ciudades de Estados Unidos a veces no hay pasos peatonales.

"Se rompía todo lo que tenía conmigo"

Este corredor solidario confiesa que al principio perdió hasta ocho kilogramos de peso, pero que luego su cuerpo se adaptó a las sobrecargas y a su nueva dieta semivegetariana. Comía nueces, frutos secos, avena, soja, habas y, mientras estaba en ruta, se alimentaba con bayas y manzanas. Ocasionalmente, visitaba los establecimientos locales para ingerir hamburguesas. 

Durante el camino, "se rompía todo lo que tenía conmigo", algo que encontró "terriblemente molesto". Tuvo que sujetar las partes dañadas de su equipo sobre sus rodillas y reparar los aparatos con una cuchilla. "Las desarmaba y armaba de nuevo y listo: volvían a funcionar", cuenta.

"Me tomaron por maniaco y un delincuente fugitivo"

El joven relata que la Policía lo detuvo varias veces cuando atravesaba asentamientos. "Los lugareños daban la voz de alarma cuando veían a un desconocido con un cochecito de bebé. Los mayores me miraban con más desconfianza, pero me resultó más fácil lograr la comprensión de los jóvenes, fue más fácil lograr su entendimiento".

En una ocasión incluso le tomaron por un maniaco: "Diluviaba y hacía mucho calor, así que me quité mi camiseta y cubrí el carro con bolsas negras de basura, que se parecen a las que emplean para guardar cadáveres. Un peatón con el torso descubierto paseando bajo la lluvia con un cochecito negro... para los ancianos de esos rincones perdidos de EE.UU. resultó sorprendente: alertaron a las autoridades porque pensaron que había un maníaco paseando con un bebé muerto en un cochecito".

Antes de ese incidente, varias veces algunas personas mayores le reprendieron: "¿Qué hace usted con un niño? ¿Por qué lo metió en esa jaula?". En un pueblo, se detuvieron tres coches de Policía a la vez, pero al final "me trataron bien", relata Kem.

En otra ocasión, este trotamundos vivió un episodio aterrador cuando entró en una propiedad privada por accidente. "Me despertaron en mitad de la noche y me di cuenta de que me apuntaban con el cañón de un arma. Pensaron que era un delincuente fugitivo", remarca.

A Dmitri Kem todavía le faltan fondos para desarrollar y lanzar la aplicación Baguira. No obstante, mantiene su intención de solucionar dramas familiares. "Quiero llegar hasta el final por todos los medios, ya que el proyecto me conmovió muchísimo. Conozco el problema desde dentro: no las estadísticas, sino el dolor real y el entusiasmo de los voluntarios, por eso culminar esta iniciativa se ha convertido en una cuestión de principios", concluye este hombre solidario. 

Artur Rajmatulin

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