Nuevo estudio revela la verdad detrás de Oumuamua, el asteroide considerado nave alienígena

Un ambicioso proyecto científico, del que es integrante Stephen Hawking, buscaba señales electromagnéticas dentro del cuerpo celeste que no pudieran ser producidas por la naturaleza.

Un nuevo estudio de la Universidad de la Reina de Belfast (Irlanda del Norte, Reino Unido), que lidera la investigación internacional sobre el Oumuamua, primer asteroide interestelar de nuestro Sistema Solar, ha arrojado nuevos resultados que refutan la idea de que pudiera tratarse en realidad de una nave extraterrestre.

La investigación, publicada este lunes en la revista Nature Astronomy, sugiere que Oumuamua ('primer mensajero' en hawaiano) está recubierto con una corteza especial que le permite soportar temperaturas de más de 300°C. Así, su "capa aislante", rica en materia orgánica tras millones de años de exposición a "rayos cósmicos", le permite reflejar la luz de Sol.

El profesor Alan Fitzsimmons, que encabeza el estudio, señala que esta corteza habría protegido su interior helado, similar al de un cometa —es decir, rico en hielo y agua—, de ser vaporizado por los rayos solares. Destaca que la superficie de este cuerpo celeste —rocoso y de tono rojizo con forma de aguja o cigarro— se parece mucho a la de los pequeños cuerpos en las regiones exteriores de nuestro Sistema Solar, "cubiertos de hielos ricos en carbono, cuya estructura se modifica por la exposición a los rayos cósmicos".

Michele Bannister, coautora de la investigación, califica de "fascinante" el hecho de que Oumuamua se parezca tanto a "mundos más pequeños" de nuestro propio sistema. "Esto sugiere que la forma en que se formaron nuestros planetas y asteroides tiene una gran afinidad con sistemas alrededor de otras estrellas", dijo.