La Policía Federal de Australia (AFP, pos sus siglas en inglés) se encuentra en el ojo del huracán después de que la semana pasada difundiera por error una charla con los planes para arrestar a un presunto agente de Corea del Norte a través de las redes sociales Periscope y Twitter.
El desliz tuvo lugar tres días antes de poner en marcha el operativo para detener a Chan Han-choi, nacido en Corea del Sur y acusado de negociar la venta de componentes de misiles y otros bienes entre Pionyang y grupos internacionales.
En la conversación, que duró un minuto, los agentes y los integrantes del departamento de Medios de la AFP discutieron los detalles de la operación y la necesidad de informar tanto al primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, como al líder de la oposición de ese país, Bill Shorten.
Aunque en la transmisión por Periscope los participantes no revelaron la identidad del objetivo, sí se pudo escuchar cómo un oficial sugirió que la AFP no utilizara "todas las armas", sino "solo media docena de personas y una camioneta forense".
Alguien publicó un enlace para ver ese encuentro en la cuenta de Twitter de la AFP y, a pesar de que borró el tuit rápidamente, la transmisión permaneció en directo hasta que los protagonistas fueron alertados. En ese lapso de tiempo, alrededor de 40 personas se conectaron a esa emisión.
Finalmente, la operación para detener a Chan tuvo lugar con éxito el pasado 16 de diciembre en Sídney. Por su parte, un portavoz policial confirmó que la transmisión fue accidental, mientras que la AFP comenzó una investigación de seguridad interna "para asegurarse de que no vuelva a ocurrir".


