El embajador de EE.UU. en Moscú admite que se sumergió en aguas heladas para competir con Putin

El diplomático quería enviar un "mensaje importante" de que en EE.UU. la gente es capaz de realizar el ritual ruso del Bautismo del Señor de la manera correcta.

El embajador estadounidense en Rusia, Jon Huntsman, que en enero participó en la festividad ortodoxa del Bautismo del Señor, en la que miles de creyentes se sumergen en aguas gélidas para limpiar sus pecados, ha explicado que hizo esto para competir con el presidente ruso, Vladímir Putin.

"Cuando te hundes en el agua a una temperatura tan baja, pierdes el control de tus músculos y el sistema respiratorio básicamente se para", sostuvo el diplomático en una entrevista con Fox News.

Huntsman agregó que quería participar de este ritual tan exótico para los estadounidenses porque lo hizo Putin. El embajador se jactó de que se había sumergido en el agua tres veces, mientras que el líder ruso lo hizo solo una vez.

De esta manera, "se envió un mensaje importante" de que en Estados Unidos la gente es capaz de realizar este ritual de la manera correcta.

El diplomático, de familia mormona, se sumergió en las aguas heladas del río Istra, en el Monasterio de Nueva Jerusalén, a unos 40 kilómetros de la capital rusa. Posteriormente, Huntsman agradeció por la experiencia y aseguró que había sido "inolvidable". "Siento una gran conexión con el pueblo ruso", expresó.

El presidente ruso participó en la festividad del Bautismo del Señor en el lago Seliguer (en el noroeste de Rusia). El mandatario, que vestía un tradicional abrigo de piel de oveja, se sumergió en sus gélidas aguas.