Los niños atrapados en la cueva tailandesa pueden correr más peligro de lo que se creía

Al mismo tiempo que los militares anuncian que la operación de rescate puede durar meses, un experto buzo advierte que hay que acelerar los trabajos ante la amenaza de nuevas inundaciones.

Los 12 adolescentes que junto con su entrenador de fútbol quedaron atrapados en una cueva sumergida en Tailandia deben aprender urgentemente a bucear para poder salir a la superficie antes de que empiece la segunda ola de inundaciones, dijo a RIA Novosti el buzo y espeleólogo ucraniano Vsévolod Kórobov, residente en el país asiático.

Voceros militares tailandeses admitieron que los niños y su entrenador podrían verse obligados a permanecer dentro de las grutas por un tiempo indeterminado, hasta que bajen los niveles de agua. También se estima que se necesitarán meses para perforar una entrada alternativa y permitir la salida de las 13 personas atrapadas.

Soe Zeya Tun / Reuters
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Chayut Setboonsarng / Reuters
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"Ayer por la mañana, el grupo que perforaba una grieta de dos metros (…), a través de la cual planean sacar a los niños mediante cuerdas, topó con una capa de granito. Esto podría significar que la perforación ya no es posible y que esta opción de salvar a los niños ha fallado", dijo Kórobov, que junto con varios otros voluntarios participaba en la operación de búsqueda en la cueva.

El problema yace en que el granito no puede ser perforado, y el intento de romperlo con microexplosiones podría provocar que el techo de la cueva se derrumbara. "Entonces, deberíamos sacarlos lo más rápido posible, de la misma forma que los buceadores entraron y regresaron", destacó Kórobov, quien dijo que "es importante actuar lo más rápido posible".

El buzo explicó que mientras el nivel del agua en la cueva sea estable la operación de los equipos de rescate será más sencilla que los trabajos de búsqueda de los niños, que duraron varios días. Además, considera el experto, la corriente puede facilitar el movimiento.