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Venezuela ante la reconversión: ¿Es suficiente la eliminación de cinco ceros de la moneda?

A partir del 20 de agosto el país suramericano tendrá nuevo cono monetario. Sin embargo, la galopante hiperinflación, la escasez de billetes y las dificultades financieras plantean un escenario difícil para frenar la devaluación.

La medida era de esperarse. El miércoles pasado, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció la eliminación de cinco ceros de la moneda local.

La reconversión, que ya había sido postergada en junio, pretendía suprimir solo tres ceros, pero la galopante hiperinflación que azota la economía venezolana obligó al Ejecutivo a tomar acciones más drásticas: "Estamos en una encrucijada revolucionaria. Venezuela pide a gritos una revolución económica y productiva. Y esa, quizá, sea la tarea más difícil, más compleja, de mayor exigencia", advirtió Maduro.

A partir del 20 de agosto, los billetes en Venezuela serán de otra denominación. Aunque la medida se esperaba para el día 4 del mismo mes, el Gobierno ha corrido la fecha con un cambio medular: en adelante, el bolívar estará "anclado" al petro, la criptomoneda nacional cuyo precio se respalda en petróleo. ¿Qué retos enfrentará esa decisión?

No son los ceros

Hace dos meses, cuando Maduro informó que suprimiría tres ceros de la moneda, los economistas del país alegaron que eso sería insuficiente para hacer frente a la hiperinflación porque, una vez que entraran en circulación, los billetes estarían devaluados.

La vertiginosa aceleración de los precios les ha dado la razón. Durante su alocución, el mandatario venezolano reconoció que la escalada inflacionaria había sido "inducida y criminal", por lo que se requería mayor contundencia en la reconversión.

"Antes de poner en circulación un nuevo cono monetario, había que imponer correctivos para evitar las distorsiones que siguen existiendo". Óscar Forero, economista venezolano.

Sin embargo, el economista Óscar Forero considera que, independientemente de la eliminación de ceros, se requiere que el Estado ataque las causas que generan la hiperinflación para evitar que, en menos de un año, deban imprimirse nuevos billetes por la devaluación de los actuales.

"Mientras no se ataquen las causas, en pocos meses nos va a corresponder hacer una nueva reconversión. Antes de poner en circulación un nuevo cono monetario, había que imponer correctivos para evitar las distorsiones que siguen existiendo y eso no se ha hecho", comenta el economista.

Los lapsos

Uno de los puntos más controversiales tiene que ver con los tiempos para la reconversión. El cono monetario puesto en circulación en 2016, cuyos billetes dejarán de tener validez en los próximos días, fue anunciado con apenas 30 días de antelación y entró en vigencia cuando el total de las piezas monetarias no había llegado al país.

Ese hecho generó graves dificultades para el acceso a los billetes en efectivo, problemas para efectuar pagos de bienes y fallas importantes en las plataformas bancarias, mientras se realizaba el proceso de adecuación. En esta ocasión, aunque la reconversión fue anunciada hace más de dos meses, la información del ajuste de cinco ceros se conoció apenas el miércoles, lo que implica que los venezolanos tendrán menos de un mes para ajustarse al nuevo cono.

Además, la gran diferencia entre el monto de los nuevos billetes y el de los viejos hará imposible su convivencia, lo que dista de la reconversión de 2008, cuando las especies monetarias circularon juntas durante casi un año.

En las calles de Caracas, el nerviosismo se palpa. Una vez dadas a conocer las medidas, muchos comerciantes comenzaron a remarcar con más saña sus productos. ¿El objetivo? Aprovechar lo más posible el redondeo hacia arriba cuando entre en circulación el nuevo cono. 

Los ajustes

Entre las cuestiones que han entrado en debate están los inevitables ajustes que acarreará la reconversión porque, con la eliminación de cinco ceros, no habrá monedas para pagar algunos montos. Uno de los casos más evidentes es el de la gasolina.

En Venezuela, que tiene el combustible más barato del mundo, se puede llenar un tanque con 1.000 bolívares actuales, que equivaldrá a 0,01 bolívares después de la reconversión. Teniendo en cuenta que la moneda de más baja denominación es de 0,50 bolívares, se entiende que la gasolina sufrirá un importante incremento.

Forero destaca que los aumentos también se verán en otros bienes y servicios, lo que empujará aún más los precios: "Tal vez por eso el Fondo Monetario Internacional (FMI) cambió su proyección de la inflación, que pasó de 13.000% al cierre de este año, a 1.000.000%", dijo.

En opinión del economista, esa situación obligará al Gobierno a hacer aumentos salariales mensuales o quincenales para poder paliar la escalada. En la actualidad, el salario mínimo mensual de un trabajador es de 5.196.000 bolívares, es decir, 51 bolívares del nuevo cono; si se tiene en cuenta que el billete de más alta denominación será de 500.000 bolívares, el abismo con respecto al ingreso básico es muy amplio. No obstante, Forero cree que con el galope de la inflación que se avecina, la depreciación de la moneda cerrará cada vez más la brecha.

¿Ahorrar en bolívares?

Las tesis más optimistas consideran que los pasos dados por Maduro apuntan hacia un "punto de inflexión" en la economía, que permitirá un proceso de "reevaluación del bolívar". El profesor universitario Emilio Hernández estima que el "anclaje" al Petro le otorgará mayor solidez a la moneda nacional e impedirá que los precios suban porque "no habrá más presión" inflacionaria.

En un artículo de su autoría, el analista incluso recomienda a los venezolanos guardar sus bolívares ante la posibilidad de que los precios puedan bajar "y lleguen a su pronto equilibrio", una vez que entre en vigencia su "anclaje" al Petro. Para Forero, ese panorama es poco probable porque el criptoactivo aún no es reconocido en las 'Exchange' (casas de cambio) como moneda virtual.

El economista destaca que hay factores externos que han impedido el despegue del Petro, como las severas sanciones impuestas por EE.UU. a Venezuela, y elementos internos que tienen que ver con "errores" en su implementación. A su juicio, el arranque del criptoactivo podría empujarse con un mecanismo que permita su circulación interna como método de pago: "porque, parafraseando a Marx, si una moneda no circula, desaparece".

¿Anclaje al petro?

Otra de las dudas asomadas por analistas, horas después del anuncio, tiene que ver con el tipo de "anclaje" que tendrá el Petro sobre el Bolívar, o lo que es lo mismo, de qué manera influirá el valor de la criptoactivo en la cotización de la moneda venezolana.

El exministro de Economía Luis Salas, en un texto publicado por el portal 15yúltimo, se pregunta si esa sujeción será cambiaria, monetaria o una mezcla de ambas. "Si el anclaje es cambiario, significa que el precio del Bolívar Soberano se establecerá en relación a la cantidad de Petros disponibles o emitidos. Y si es monetario, significa que la oferta en circulación de los Bolívares Soberanos está sujeta a la cantidad de Petros", escribe.

El esquema aún no ha sido anunciado por el Banco Central de Venezuela (BCV). El jueves, el presidente del ente emisor, Calixto Ortega, se reunió con los representantes de la banca pública y privada con el propósito de establecer una "hoja de ruta" para la entrega de los nuevos billetes.

"Antes de poner en circulación un nuevo cono monetario, había que imponer correctivos para evitar las distorsiones que siguen existiendo". Óscar Forero, economista venezolano.

"Es importante destacar que la nueva familia de billetes entrará en circulación con una base de cambio e intercambio sustentada en el Petro, anclaje que permitirá configurar un nuevo sistema monetario, ello en el programa de recuperación económica que impulsa el Ejecutivo nacional", dijo Ortega.

En paralelo, el vicepresidente de Área Económica, Tareck El Aissami, informó que fue remitido a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) un proyecto de ley sobre ilícitos cambiarios que, entre otras cosas, plantea la aplicación de mecanismos cambiarios con criptomonedas: "Es necesario, oportuno y pertinente revisar la ley y facilitar a los operadores cambiarios e inversionistas extranjeros que quieran invertir repatriar sus capitales en divisas extranjeras", detalló.

Fuga de billetes

Nadie duda que la reconversión en Venezuela era un paso necesario. Sin embargo, el mayor temor es que una vez se haga efectiva la circulación de los nuevos billetes, continúen intactas las mafias que se han encargado de depreciar la moneda y sacar el cono monetario del país para deprimir aún más la golpeada economía.

Forero, quien vive en un estado fronterizo con Colombia, lo dice sin tapujos: "Nuestro bolívar volverá a ser soberano cuando su valor lo determine el Banco Central y no las casas de cambio de Cúcuta (Norte de Santander, Colombia)".

El presidente Maduro tampoco lo ha perdido de vista. Por eso, no fue gratuita la alusión que hizo el día del anuncio a las "bandas de mafiosos" que extraen los billetes para sus negocios ilícitos: "¡que ese efectivo se les queme en las manos a esos ladrones! Muy pronto serán castigados".

Esas prácticas generan distorsiones tan duras para la economía que las piezas del cono monetario se han vuelto una mercancía inalcanzable. Las mafias, que evitan por cualquier vía los bancos, compran los billetes hasta un 400% más de su valor y, en consecuencia, ese es el sobreprecio al que deben pagar los venezolanos cualquier producto si no lo adquieren con efectivo. La inflación, mientras tanto, camina a sus anchas.

Los detalles de la nueva jugada económica del Gobierno aún están por definirse, pero las dudas están allí. Entretanto, en un pasillo de una institución financiera, alguien pregunta si hacer que se le "quemen en las manos" los billetes a las mafias es razón suficiente para imprimir un nuevo cono. Otro, en tono de sorna, le contesta: "¿necesitas otra?".

Nazareth Balbás