Un exoficial de seguridad de Tesla, Karl Hansen, presentó una denuncia ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), acusando al fabricante de automóviles de ignorar las actividades delictivas que supuestamente se desarrollaban en una de sus instalaciones en Nevada (EE.UU.), informa New York Post.
En su declaración, el bufete de abogados Meissner Associates, que representa los intereses de Hansen, ha afirmado que Tesla se negó a informar a los agentes del orden sobre la participación de algunos empleados en la Gigafábrica de Tesla (Reno, Nevada) en actividades de tráfico de drogas.
Según la denuncia, se trata de un tráfico de "volúmenes significativos de cocaína y, posiblemente, cristal metanfetamina" que serviría a intereses de un cártel mexicano. En la denuncia se sostiene asimismo que el director de la compañía, Elon Musk, autorizó personalmente "intervenir y 'hackear' teléfonos y computadoras de empleados de Tesla".
La compañía ha declarado que algunas de estas acusaciones son deliberadamente falsas, mientras que otras no están corroborradas con pruebas, por lo que planea llevar a cabo una investigación adicional para verificar la información que Hansen "recibió de segunda mano de una única fuente anónima".
Los informantes que denuncian irregularidades ante la SEC pueden recibir entre un 10-30 % del montante con el que el organismo regulador multa a las empresas.


