Diez inmigrantes de los más de 600 que saltaron la valla de Ceuta, frontera entre España y Marruecos, el pasado 26 de julio han sido detenidos acusados de integrar una "organización criminal", según fuentes de la Guardia Civil española recogidas por Reuters. Los inmigrantes permanecían en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta.
Se trató de una de las entradas más violentas registradas en los últimos tiempos. En ella algunos de los migrantes subsaharianos arrojaron excrementos y cal viva a los agentes y utilizaron espráis a modo de lanzallamas, así como piedras y palos. Quince agentes resultaron heridos, además de 132 de los asaltantes.
