Diferentes pruebas recientemente aportadas por el Ministerio de Defensa ruso apuntan a una posible implicación de las autoridades ucranianas en el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines en julio de 2014, y en cualquier caso suponen un importante hito en el curso de la investigación sobre el incidente.
Por un lado, altos mandos militares rusos aseguran que el misil fue fabricado en la región de Moscú en 1986 y entregado posteriormente a una unidad militar de Ucrania, después de lo cual nunca fue transportado de regreso a Rusia. Por otro, el Ministerio ruso ha presentado una grabación de audio que, según la propia institución, prueba la implicación de Ucrania en el derribo del MH17.
"La investigación es un escándalo"
En opinión del periodista Alberto Rabilotta, las pruebas presentadas por Rusia "tienen mucha credibilidad porque son datos concretos que pueden ser verificados, al contrario de lo que ha estado sucediendo hasta ahora".
Este analista internacional opina que "la investigación sobre el caso del MH17 es un escándalo", y se refiere especialmente a "la manera en que Holanda y otros países" la están conduciendo, "con falsedades y evitando a toda costa que Rusia participe en ella y proporcione datos".
Asimismo, el periodista denuncia que en esta investigación se está "protegiendo a Ucrania, país que, en primer lugar, no debería haber permitido que un avión civil circulara en un corredor que atravesaba una zona donde había acciones militares".
"La primera responsabilidad es de Ucrania, desde ese punto de vista", remarca Rabilotta.
"Tirar abajo el globo anti-ruso"
El analista considera que las nuevas evidencias aportadas a la investigación "pueden tirar abajo el globo que han inflado sobre la participación rusa en el derribo de ese avión", y en ese sentido señala algunas similitudes con "el caso de Skrypal en Gran Bretaña". En concreto, señala que el trabajo de investigación "estuvo dirigido desde el primer momento contra Rusia, está la mano de la OTAN detrás, está la mano de varios países europeos que quieren incorporar a Ucrania dentro de la OTAN y dentro de la UE".
"Probablemente –continúa Rabilotta– ante estos datos proporcionados por el Ministerio de Defensa ruso, algo va a tener que cambiar, a menos que persistan en seguir inflando este globo anti-ruso hasta el infinito". No obstante, el periodista advierte que "el globo va a explotar, en un momento determinado" e indica que "con esta información, es el momento propicio para que explote".
¿Una investigación manipulada?
Este analista internacional no duda en afirmar que "esta investigación está siendo manipulada de manera escandalosa", y señala que "los holandeses tienen una gran responsabilidad en esto".
Rabilotta estima que para que la investigación prosiga y llegue a alguna conclusión, es "necesario" que "Ucrania presente toda una serie de datos: de radar, de comunicaciones aeronáuticas, de movilización de sus tropas en el terreno en ese momento…". "De lo contrario, no hay investigación", concluye el periodista.

