Es un mediodía de un día laboral en un corporativo de oficinas al suroeste de Ciudad de México. La gente camina con rostros de prisa, una pareja se riñe, grupos de colegas caminan juntos con cafés en mano.
Estamos en el complejo que alberga la tienda Starbucks Corporativo Coyoacán, que ocupa un lugar destacado en el inmueble. Al entrar llama la atención, primero, la luminosidad del local; después la alegría que destila la charla de dos hombres de pelo blanco en la barra de la cafetería que hace 47 años vio su origen en la ciudad de Seattle, Estados Unidos. Platican como si lo hicieran afuera de la puerta de su casa, como se acostumbra en algunos tranquilos poblados de México. Uno de los hombres viste una playera, pantalón de mezclilla, zapatillas y lleva una mochila a la espalda. El otro lleva una camisa blanca y un mandil 'verde sirena'.
A su izquierda, un hombre mayor, aunque aparentemente más joven, lleva esa cara de cuando uno intenta entender, está parado junto a la caja registradora de la cafetería. Al final, un joven empleado termina por cobrarles a los clientes, mientras, el hombre resignado solo alcanza a sacar una sonrisa y a repetir como eco: "gracias, buen día".
Se trata del primer Starbucks en América Latina atendido únicamente por adultos entre 60 y 65 años que comenzó a operar bajo este concepto el 28 de agosto en México en una tienda adaptada para que ellos puedan trabajar; la compañía tiene presencia en 61 ciudades mexicanas.

Los 14 adultos mayores que trabajan en esta tienda en Ciudad de México son parte de los 65 empleados con una edad promedio de 63 años que emplea el corporativo en México, donde tiene una plantilla de 7.000 trabajadores, con la pretensión de que al concluir 2019 sumen 120 empleados en edades mayores a los 60 años.
En México, hay una gran cantidad de población que llega a la vejez trabajando o buscando trabajo. Durante el primer trimestre de 2017, la tasa de participación económica de la población de 60 y más años fue de 33,9%. El 66,1% que no es económicamente activo, se dedica en un 54% a los quehaceres del hogar, con base en información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México.
Gerardo, a sus 64 años, era hasta hace medio año uno de eso mexicanos en la vejez buscando empleo, hoy es uno de los baristas estrella en Starbucks Corporativo Coyoacán y, en su caso, decir estrella no es una hipérbole, hay quienes hacen sonar la bocina de su auto cuando lo ven en la calle para saludarlo o acuden a comprar a esa tienda solo para conocerlo, cuenta risueño Jerry, como le dicen.
Gerardo Javier Flores Rodríguez nació el 28 de octubre de 1954 en Ciudad de México. Cuando el primer Starbucks del mundo abrió, tenía 17 años. Su primer trabajo fue en IBM para de ahí pasar a emplearse durante 12 años en el gobierno y luego en una empresa que ofrecía servicios de mantenimiento y construcción. Desde los 28 años, y hasta la fecha –acota frotándose las manos—, se ha dedicado a los servicios.

En la búsqueda de trabajo emprendida por Jerry llegó al Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) para ver si había un empleo de acuerdo a su perfil y entonces vino la oferta de Starbucks. En agosto de 2013, la compañía firmó con el Instituto un acuerdo para contratar a adultos mayores como baristas.
Hasta 2017, en México habitaban casi 13 millones de personas de 60 y más años, de las cuales 53,9% son mujeres y 46,1% son hombres, con base en información del Consejo Nacional de Población (CONAPO). Entre 1970 y 1990, el porcentaje de adultos mayores respecto a la población total en México pasó de 5,6 a 6,2%; para 2017 dicho porcentaje es de 10,5% y, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, su tendencia esperada en los próximos años la colocan como una de las transformaciones sociales de mayor trascendencia del siglo 21.
"Primero fue curiosidad, en poderlo llevar a cabo y sí me dio miedo no poder lograrlo, pero llevado de la mano de todos los partners (como se les llama a los trabajadores de Starbucks), fue un camino de mucha información, pero muy agradable", cuenta Gerardo, quien es esposo, padre de dos hijos y a quien le sobrevive su madre, "gracias a dios", como él mismo dice.
La familia de Gerardo tenía dudas sobre el empleo y la certeza sobre la desesperación que lo caracteriza porque no le gusta estar en un solo lugar. "Al principio no creían que fuera a entrar, pensaban que no iba a pasar la prueba o que me iba a desesperar, a mí me gusta caminar mucho, subir, bajar, aquí es un espacio distinto a lo que estaba acostumbrado. Me creyeron hasta que Starbucks hizo un video promocional que se compartió mucho en redes sociales. Fue un corredero de voz, hay vecinos que me decían 'no sabe qué orgullo es ser vecino de alguien famoso'".
Desde 2010, trabajamos para generar un equilibrio laboral entre jóvenes y adultos mayores, con el propósito de que su carrera en Starbucks sea una experiencia laboral significativa. Hoy abrimos nuestra primera tienda operada 100% por adultos mayores. https://t.co/l0KqqCVkOYpic.twitter.com/Xw5KQhouyv
— Starbucks México (@StarbucksMex) 28 de agosto de 2018
Pero más allá de la fama estaba la preocupación de Gerardo por encajar en el mundo de sus compañeros jóvenes y ellos compartían el sentimiento, cómo convivir con un adulto mayor en el trabajo. "Todo fluyó muy bien, muy explícitos en lo que hay que hacer y, como todo inicio en una actividad que se desconoce, cuesta un poco de trabajo, pero fui aprendiendo y absorbiendo esa información".
Los 'espresso americano', los 'flat white' y los 'caramel macchiato' son para Gerardo lo más complicado de su trabajo, "las recetas, son muchas bebidas, muchos componentes" que compensa con la paciencia de los clientes. "Lo que me agradó mucho desde que empecé es la confianza, la paciencia de mis clientes, esa relación que he tenido con ellos no se compara con todos los años que he trabajado en otras empresas, es un trato directo, ameno, cálido y de paciencia; a veces llevan prisa, pero nos ven y entienden".
Para evitar liarse con las recetas, los adultos mayores que trabajan en la tienda adaptaron el manual de Starbucks a un tamaño que les cupiera en el bolsillo del mandil, a fin de consultarlo. "Un día un cliente quería un café moka, yo pensaba algo me está faltando, consultaba mi manual y a la tercera vez le digo, 'listo, te voy a entregar tu bebida', y me dice '¿ok, pero ahora sí le pones café?'", rememora Gerardo con una risa delicada.
La realidad laboral de los ancianos en México
En México, con base en datos del INEGI, dos aspectos distinguen a la población ocupada que tiene 60 y más años (4,8 millones): la mitad labora por cuenta propia (49%) y aunque la proporción no es tan grande, existe población que no percibe remuneración alguna por su trabajo (4,4%). Por su parte, de los adultos mayores que se ocupan de manera subordinada y remunerada (37,8%), la mayoría no tiene acceso a instituciones de salud por su trabajo (60,8%); labora sin tener un contrato escrito (61,8%) y casi la mitad (47,7%) no cuenta con prestaciones. De hecho, 73,2% trabaja de manera informal.
Los 14 adultos mayores laboran en la tienda 6,5 horas, con tiempo para un lunch, cinco días a la semana; cuentan con un seguro de gastos médicos mayores, seguro dental, contrato indefinido y las tiendas han sido adaptadas para evitar accidentes laborales, con base en información de la empresa. Los partners jóvenes tienen diferentes tipos de jornadas, de 4, 6 y 8 horas con un día de descanso a la semana.

En un comunicado, la compañía señala que cuentan con 65 partners adultos mayores en 65 tiendas, con una edad promedio de 63 años, y espera brindar empleo a 120 de ellos al cierre de 2019. Al preguntar sobre el salario que reciben, la encargada de comunicación refiere que es algo que no pueden comentar por políticas de la empresa.
Al consultar en buscadores de empleos, la plataforma Love Mondays arroja salarios para baristas de Starbucks entre 6.000 (320 dólares) y 5.000 pesos (267 dólares) al mes, mientras que Indeed sitúa la media salarial para este puesto en 4.200 pesos (225 dólares), a partir de fuentes obtenidas directamente de las empresas, usuarios y empleos en los últimos 36 meses.
"No me veo sentado en un sillón"
"Si yo me hubiera puesto a pensar que ya llegué al sexto piso y qué hago, yo no me veo sentado en una silla, un sillón, porque todavía puedo dar algo, me siento activo; hay personas con discapacidad que hacen cosas, con limitaciones que no los limitan, ¿por qué nosotros que no tenemos nada, nos limitamos?", plantea Gerardo al hablar también de la incongruencia del mundo laboral, esa que sanciona tener más de 60 años sin dar empleo o, en el punto contrario, la juventud por la falta de experiencia.
En México, conforme a los datos de la Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social (ENESS), una cuarta parte (26%) de los adultos mayores se encuentran pensionados. De estos, 41% son por jubilación, 34% por retiro o vejez , 17,5% por viudez y 3,6% por accidente o enfermedad de trabajo.
La pensión es un ingreso relevante de los adultos mayores en México, aunque insuficiente. La pensión contributiva mensual, principalmente de los institutos de seguridad social, asciende a 5.128 pesos (274 dólares) para las mujeres y a 6.602 pesos (352 dólares) para los hombres. Por su parte, la pensión no contributiva, es decir proveniente de algún programa social, promedio mensual es de 611 pesos (32 dólares) para las mujeres y 608 pesos (32 dólares) para los hombres, cifra ligeramente superior a los 580 pesos (27 dólares) que otorga el 'Programa 65 y más' del gobierno federal, con base en información de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
Por ello, para Jerry lo que hizo Starbucks ayuda a abrir el abanico de oportunidades en otras empresas. "Esto va a ser punta de lanza, porque la gente se está dado cuenta que los adultos mayores tenemos la capacidad para mejorar y tener la responsabilidad. Yo no duermo nada más de pensar que tengo que entrar a trabajar temprano, mi cuerpo está en la cama y mis pies abajo queriendo salir, aunque tengo que estar a una hora, ando por aquí media hora antes, no quiero que haya algo inoportuno que me impida llegar".
Con ese ímpetu, Gerardo espera a su próximo cliente, porque son quienes –dice– más lo inspiran.
Al preguntarle sobre el futuro en su nuevo presente, Jerry dice entre risas que quiere llegar a ser el director de Starbucks en México, pero "ya en serio", lo que quiere es llegar hasta donde sus fuerzas y su conocimiento se lo permitan.
Paola Morales.


