Nikki Haley, quien abandonará su puesto de embajadora de EE.UU. ante la ONU a finales de este año, afirmó en el programa 'Today' de NBC que para hacer su trabajo aprovechó el caracter "impredecible" del presidente Donald Trump.
"[Trump] aumentaba la retórica, y entonces yo regresaba a los embajadores y decía: 'Saben, está bastante molesto. No puedo prometerles lo que va a hacer o no, pero puedo decirles que si aprobamos estas sanciones, eso evitará que él vaya demasiado lejos'", ejemplificó la diplomática.
"[En las Naciones Unidas] he tratado de cumplir el trabajo", aseguró en el programa. "Y cumplí el trabajo al ser sincera, pero también al permitirle ser impredecible y no mostrar nuestras cartas", agregó.
"La verdad es que puedo ser más dura con algunas cosas o de algunas maneras, pero nunca me he desviado del lugar donde el presidente estaba o de a donde quiere ir con su política", resumió Haley.
Según NBC, la embajadora señaló que EE.UU. debe ser cuidadoso en confrontar a Arabia Saudita sobre el asesinato del periodista Jamal Khashoggi. El medio reporta que Haley dejó en claro que culpó al príncipe heredero Mohammed bin Salman y al Gobierno saudí, aun cuando el jefe de la Casa Blanca ha dicho repetidamente que EE.UU. no ha llegado a una conclusión final sobre la participación del príncipe en el asesinato.
"Fue el Gobierno saudí, y Mohammed bin Salman es el jefe del Gobierno saudí", indicó Haley. "Entonces, todos son responsables, y no obtienen una aprobación, ni individual ni para el Gobierno”, sostuvo. "Creo que debemos tener una conversación seria con los saudíes para hacerles saber que no aprobaremos esto. Y luego pienso que las administraciones tienen que hablar acerca de a dónde vamos a partir de aquí", dijo la diplómatica.


