El Pentágono se prepara para probar sus misiles prohibidos tras salir del INF

Se trata de un misil de crucero de bajo vuelo con un alcance potencial de alrededor de 1.000 kilómetros y un misil balístico con una autonomía de 3.000 a 4.000 kilómetros.

El Departamento de Defensa de EE.UU. comenzaría este año las pruebas de vuelo de dos tipos de misiles prohibidos bajo el Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Corto (INF, por sus siglas en inglés) después de que finalice la retirada oficial de Estados Unidos del acuerdo, según ha informado este jueves AP, citando a los funcionarios de Defensa.

Los empleados del Pentágono describieron un plan para producir un misil de crucero de bajo vuelo con un alcance potencial de alrededor de 1.000 kilómetros y un misil balístico con una autonomía de 3.000 a 4.000 kilómetros. Asimismo, se informa que ninguno de los dos sería armado con ojivas nucleares. 

El misil de crucero estaría listo para las pruebas de vuelo el próximo agosto, mientras el misil balístico de mayor alcance para noviembre. 

Según AP, los aliados de Estados Unidos en Europa y Asia aún no han sido consultados sobre el despliegue de una nueva arma en su territorio. No obstante, es posible que el misil balístico de alcance intermedio se pueda desplegar en la isla de Guam, territorio de EE.UU., que estaría lo suficientemente cerca de Asia para representar una amenaza potencial para China y Rusia.

Acciones que provocarán una "carrera de misiles"

La llegada de Rusia y EE.UU. a un acuerdo para 'rescatar' el tratado INF antes de agosto teóricamente podría impedir el desarrollo de ambas armas. Sin embargo, los partidarios del Tratado culpan a Rusia de romperlo con su misil de crucero 9M729, a lo que Rusia respondió apuntando a la enorme flota de aviones no tripulados de EE.UU. y el despliegue de lanzadores de tierra Mk-41 en Europa, capaces de lanzar misiles de crucero Tomahawk.

"No es prudente que Estados Unidos y la OTAN combinen una acción inútil de Rusia con otra acción inútil", señaló un funcionario de la Asociación de Control de Armas, Daryl Kimball, agregando que el Pentágono aún no había argumentado que tales misiles eran estratégicamente necesarios. 

"Si Estados Unidos intenta intimidar a la OTAN para que acepte el despliegue de tales misiles, provocará un ciclo de acción-reacción desestabilizador y una carrera de misiles", aseveró Kimball. 

Este lunes el Departamento de Defensa de EE.UU. afirmó que iniciará la producción de partes para sistemas de misiles prohibidos, "actividades que hasta el 2 de febrero habrían sido incompatibles con nuestras obligaciones en virtud del Tratado", según declaró la portavoz del Pentágono, Michelle Baldanza, citando la fecha en que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció oficialmente el inicio de la retirada de Estados Unidos del tratado.

Sin embargo, el Ministerio de Defensa ruso indicó el mes pasado que Estados Unidos ha estado construyendo una planta de producción en Raytheon con la intención de producir el armamento prohibido desde el 2017 y que desde entonces el país solo ha estado buscando una excusa para deshacerse del tratado INF.