Trump amplía las facultades de los oficiales migratorios para permitir deportaciones exprés sin comparecer ante un juez

La Administración Trump pretende con la medida reducir la acumulación de casos en los tribunales de inmigración e incrementar las expulsiones de indocumentados.

El Gobierno del presidente Donald Trump ampliará las facultades de los oficiales de inmigración para que puedan deportar automáticamente a migrantes que hayan ingresado sin papeles a territorio de EE.UU. en los últimos dos años. 

La nueva medida del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense (DHS, por sus siglas en inglés), que comenzará a aplicarse a partir del martes 23 de julio, permitirá deportaciones exprés sin que los migrantes tengan que comparecer ante un juez de inmigración

Con esta nueva medida, dirigida a las personas que no han pedido asilo, el Gobierno estadounidense espera reducir la acumulación de casos en los tribunales de inmigración, a la vez que incrementar el número de deportaciones, tal y como ha pedido el mandatario estadounidense. 

Política de Trump

A mediados de junio, Trump anunció que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas del país (ICE, por sus siglas en inglés) daría inicio a un proceso de "expulsión de millones de inmigrantes ilegales".

El domingo 14 de julio, la Administración Trump comenzó a realizar redadas masivas contra inmigrantes con orden de abandonar territorio estadounidense. 

El propósito era detener a 2.000 indocumentados sujetos a órdenes de deportación en las ciudades de Atlanta, Baltimore, Chicago, Denver, Houston, Los Ángeles, Miami, Nueva York y San Francisco. 

El lunes 15 de julio, entró en vigor otra medida que busca bloquear el proceso de asilo para los migrantes que pretenden ingresar a EE.UU. desde México.

De acuerdo con la regla publicada en el Registro Federal, los solicitantes de asilo que pasen por otro país antes de llegar a territorio estadounidense no serán elegibles para obtener asilo.

Acuerdo con México

A la par de estas medidas, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador se comprometió con la Administración Trump a detener el flujo migratorio en un plazo de 45 días, que terminaba este lunes, a cambio de la suspensión de aranceles a productos mexicanos. 

México ha detenido solo en junio a 29.153 migrantes, es decir, prácticamente 1.000 al día, la cifra más alta para un solo mes desde 2001, cuando la Unidad de Política Migratoria de Gobernación comenzó a registrar la estadística mensual en la materia. Además, el flujo migratorio en tránsito por el territorio mexicano ha disminuido en 36,2 % en el mismo lapso, con base en cifras de la Secretaría de Relaciones Exteriores del país.

Este lunes, tras un encuentro ayer con el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, el canciller mexicano Marcelo Ebrard anunció que en 45 días volverán a reunirse para tratar el tema migratorio. 

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