Bolton afirma que EE.UU. ha discutido "a espaldas de Maduro" con funcionarios venezolanos su salida del poder

Previamente, el mandatario venezolano había confirmado contactos entre emisarios de ambos países, y que estas conversaciones se efectuaban con su autorización expresa.

El asesor de seguridad de EE.UU., John Bolton, afirmó que los únicos puntos que han discutido quienes conversan "a espaldas" de Nicolás Maduro son "su salida del poder y la realización de elecciones libres y justas".

El asesor de seguridad escribió además que "Maduro debe irse", como lo ha asegurado el presidente Donald Trump en varias ocasiones, "para poner fin al robo de los recursos del pueblo venezolano y la continua represión".

Maduro confirmó los contactos

Bolton hizo esta declaración en su cuenta de Twitter, un día después de que el mandatario venezolano confirmara que emisarios de Caracas mantienen contactos desde hace meses con representantes de Washington, y que estas conversaciones se efectúan con su autorización expresa.

Previamente, Trump  había asegurado que su Administración mantenía contactos "a muy alto nivel" con el liderazgo chavista en Venezuela, en momentos de grandes tensiones por las medidas coercitivas unilaterales de la Casa Blanca contra el país caribeño.

Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela, Diosdado Cabello, había calificado como una "mentira" la información difundida por la agencia de noticias AP de una supuesta reunión secreta que sostuvo con un alto funcionario del Gobierno de Trump. 

Tensiones

Venezuela rompió relaciones con EE.UU. en enero de este año, luego de que el mandatario estadounidense reconociera al diputado opositor Juan Guaidó como "presidente encargado", el 23 de enero. Por su parte, Washington ha incrementado exponencialmente su presión sobre el país suramericano, a través de medidas coercitivas que tienen como objetivo lograr una eventual salida de Maduro.

A principios de agosto, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que congeló todos los activos del Gobierno de Venezuela en EE.UU. y prohibió las transacciones con él. Caracas tildó esta decisión como un "grotesco y descarado saqueo" mientras que Bolton anunció que "el tiempo de diálogo se había agotado y que ahora era el momento para la acción".