Moreno llamó a la ONU a atender el cambio climático, la migración venezolana y las amenazas a la paz

Durante su intervención, el mandatario ecuatoriano señaló que hoy "el multilateralismo y el sistema de las Naciones Unidas están bajo ataques considerables y críticas que le son perjudiciales".

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, planteó los "desafíos urgentes" que tiene el mundo, durante su intervención en la 74.ª sesión de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Entre esos desafíos nombró: el cambio climático, desarrollo sostenible, las crisis humanitarias, el abuso a gran escala de los derechos humanos, la pobreza generalizada, las crecientes desigualdades, la proliferación de armas de destrucción masiva, las amenazas a la paz y la seguridad internacional.

"Vivimos juntos en un vecindario que nos es común: el planeta tierra, limitado en tamaño y recursos, frente a una población que crece sin cesar, con desafíos en el medio ambiente y con desigualdades en riquezas", señaló.

Dijo que "proteger el planeta, la casa grande, es impostergable".

Multilateralismo bajo ataque

"Hoy más que nunca el multilateralismo y el sistema de las Naciones Unidas están bajo ataques considerables y críticas que le son perjudiciales", dijo Moreno al iniciar su discurso.

"Estamos presenciando intentos sostenidos por debilitar la cooperación internacional y por devaluar el trabajo de las Naciones Unidas", añadió.

En este sentido, invitó a los países de la ONU a dejar de concentrarse en lo que los separa y diferencia. "Miremos más bien lo que nos une, lo que nos identifica, lo que nos permite cultivar una mayor bienestar común".

Venezuela

En su intervención, Moreno habló de los migrantes, un sector que considera "vulnerable"; sin embargo, el enfoque estuvo centrados en los venezolanos que se han residenciado en su país, a quienes impuso una visa desde el pasado agosto para poder ingresar a territorio ecuatoriano.

Según el mandatario, Ecuador ha acogido a casi 500.000 venezolanos, "víctimas del peor éxodo" del continente.

Responsabilizó a la administración del presidente Nicolás Maduro en Venezuela por esta masiva salida. "Dejan su tierra por la desesperación de verse morir ante la mirada tibia y lejana del mundo. Nadie abandona la tierra amada, nadie abandona a los familiares y amigos por voluntad propia, lo hacen porque son obligados por una diáspora de un gobierno despótico y carente de humanismo", aseguró Moreno.

Ante ello, señaló que "es tarea de Naciones Unidas buscar una solución definitiva para Venezuela", e hizo un llamado a sentarse a dialogar "por las víctimas de este conflicto".

La libertad de expresión en Ecuador

Moreno, quien revocó el asilo diplomático en la Embajada de Ecuador en Londres al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, y permitió su arresto por las autoridades británicas, se congratuló de que durante su gobierno logró "dejar sin efecto una ley que amordazaba a los periodistas" y "eliminar una institución que trataba de acallar a la prensa".

"Tuvimos éxito en esta tarea y siento un sano orgullo de haber dejado entrar el aire puro, fresco de la democracia en el edificio cerrado de la intolerancia", enfatizó.

La agenda en la ONU

Previo a su participación en la segunda jornada de la Asamblea General, Moreno asistió a un almuerzo convocado por el secretario general del organismo, António Guterres

Durante el almuerzo, Moreno discutió sobre bienestar y prosperidad con la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet; con el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado; y con el presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez.

También participó de una reunión sobre Venezuela, que estuvo liderada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y donde discutieron más sanciones contra el país suramericano, que podrían agravar aún más la deteriorada calidad de vida de sus habitantes.