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¿Vuelve el protagonismo de los militares en América Latina?

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La presencia de los uniformados crece a medida que aumentan los conflictos sociales en los países del continente, situación que recuerda los tiempos en que las Fuerzas Armadas definían asuntos de política interna.

El accionar de las fuerzas de seguridad en Latinoamérica vuelve a generar polémicas por su uso excesivo de la fuerza y su intromisión en asuntos de política interna, trayendo recuerdos de aquellos tiempos en que las dictaduras tumbaban Gobiernos democráticos para instaurar un poder de facto.

Represión en Chile

Ese país del Cono Sur atraviesa varias semanas de revueltas sociales contra el presidente, Sebastián Piñera, y las Fuerzas Armadas acaban de confirmar en su puesto al jefe de la Defensa Nacional, Javier Iturriaga. Aquel militar estuvo a cargo del estado de excepción decretado por el Ejecutivo en la Región Metropolitana, que abarca la capital del país.

Durante los días en que rigió la disposición de Presidencia, la Fiscalía de Chile contabilizó al menos 23 muertes hasta el 30 de octubre, aunque en las últimas jornadas de protestas se registraron nuevos fallecimientos, pero no hay un conteo oficial y actualizado de víctimas fatales. Asimismo, según reportó el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), hasta el 18 de noviembre hubo un total de 6.362 detenidos y 2.391 heridos.

En ese contexto, el mandatario chileno ya fue denunciado en la Justicia local por presuntos delitos de lesa humanidad cometidos en las recientes protestas, y entre ellos se destacan homicidios, torturas, abusos sexuales y detenciones ilegales

Golpe de Estado en Bolivia

El país plurinacional está envuelto en una ola de tensión luego de que Evo Morales se viera obligado a renunciar a la Presidencia tras el pedido de dimisión expresado públicamente por las Fuerzas Armadas y la Policía el 10 de noviembre, consumando un golpe de Estado.

Así, desde su salida del Gobierno la Defensoría del Pueblo contó 21 muertos, incluyendo a un teniente y un sargento. Además, cuando el líder indígena conducía el Ejecutivo, entre el 30 de octubre y el 6 de noviembre, fallecieron otras tres personas, en medio de jornadas de protestas por las sospechas de fraude electoral ante la victoria de Morales en primera vuelta.

Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) criticó duramente un decreto promulgado por el Gobierno de facto en Bolivia, que libera de responsabilidades penales a los uniformados por su accionar en las manifestaciones: "Desconoce los estándares internacionales y por su estilo estimula la represión violenta", alertó el organismo. 

Militarización en Ecuador

Desde inicios de octubre la nación andina fue escenario de masivas movilizaciones contra un plan de recortes aplicado por el Gobierno de Lenín Moreno, luego de que Ecuador haya tomado deuda del Fondo Monetario Internacional (FMI). Según la Defensoría del Pueblo, 11 personas fallecieron producto de los disturbios producidos entre el 3 y 13 de octubre, en medio de fuertes protestas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. 

En ese contexto, la CIDH cuestionó el "uso excesivo de la fuerza por la Policía". De hecho, en Ecuador también se destacó la aplicación del toque de queda, la militarización de Quito y el uso de la fuerza contra civiles. Al respecto, se radicaron denuncias por presuntas violaciones a los derechos humanos. 

¿Los latinos aprueban a sus Fuerzas Armadas?

A pesar del polémico rol efectuado por los uniformados en las últimas semanas, la consultora Latinobarómetro estima que el 44 % de los latinoamericanos confía en las Fuerzas Armadas, mientras que el 35 % aprueba a la Policía. Además, la Iglesia se lleva el 63 % de imagen positiva en el continente.

En contrapartida, el Poder Judicial tiene un índice del 24 %, mientras que el peor resultado lo tiene la clase política: 22 % de aprobación para el Ejecutivo, 21 % para el Legislativo y un 13 % hacia los partidos.

"EE.UU. es interlocutor"

Desde Quito, el periodista Kintto Lucas opina que "esta es una tendencia que va abarcando distintos países, con distintas formas". Más allá de los casos de Chile, Bolivia y Ecuador, el comunicador señala que en Brasil y Uruguay hay participación militar en la vida democrática.

En efecto, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, tiene un pasado como uniformado, mientras que el país del Río de la Plata tiene a un senador, Guido Manini Ríos, que fue comandante en jefe del Ejército. "Es parte del enfrentamiento que se está dando, donde EE.UU. es interlocutor", sostiene el reportero. 

RT