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La Administración Trump todavía no reconoce el genocidio armenio a pesar de la resolución del Senado

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Así lo ha declarado la portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Morgan Ortagus.
La Administración Trump todavía no reconoce el genocidio armenio a pesar de la resolución del Senado

La Administración Trump no reconoce por el momento el genocidio del pueblo armenio realizado por el Imperio otomano en 1915 a pesar de que el Senado estadounidense lo reconoció este 12 de diciembre, han declarado este martes desde el Departamento de Estado de EE.UU.

"La postura de la Administración no ha cambiado", ha aseverado la vocera, Morgan Ortagus. "Nuestras opiniones se reflejan en la declaración definitiva del presidente [de EE.UU., Donald Trump] sobre este tema de abril pasado", ha subrayado.

En esa declaración el mandatario no se refirió explícitamente como "genocidio" a los trágicos eventos que vivió el pueblo armenio a principios del siglo XX, sino que utilizó la expresión armenia "Meds Yeghem", que significa "gran desastre", y honró públicamente la memoria del aproximadamente millón y medio de armenios "que sufrieron una de las peores atrocidades en masa del siglo XX".

Amenazas desde Turquía

Anteriormente, el Senado estadounidense reconoció como un genocidio las deportaciones y asesinatos en masa de la población armenia realizada por parte del Imperio otomano en 1915. 

Este 15 de diciembre, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, condenó esta resolución y sugirió que Ankara podría responder aprobando resoluciones parlamentarias que reconocen como genocidio los asesinatos de nativos norteamericanos en siglos pasados.

"¿Acaso se puede ignorar a los nativos cuando se habla de América? Es una página vergonzosa en la historia de EE.UU.", aseveró el líder turco.

El pasado viernes, el Ministerio de Exteriores turco convocó al embajador de EE.UU. en Ankara, David Satterfield, para transmitir su preocupación a Washington en relación con la decisión tomada por sus legisladores, a los que acusó de "politizar la historia". Asimismo, desde Ankara condenan la medida y aseguran que es "nula y sin efecto".

Turquía acepta que durante las deportaciones de armenios murieron miles de personas, pero se niega a considerar que estos hechos constituyeran un exterminio organizado.