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Una zapatilla y ocho jugadores de rugby detenidos: Cómo avanza en Argentina la investigación por el 'crimen de Villa Gesell'

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Fernando Báez Sosa, de 18 años, fue golpeado hasta su muerte por un grupo de deportistas a la salida de una discoteca. El caso conmueve al país.
Una zapatilla y ocho jugadores de rugby detenidos: Cómo avanza en Argentina la investigación por el 'crimen de Villa Gesell'

La madrugada del sábado 18 de enero, Fernando Báez Sosa, un joven de 19 años, salió a bailar a una discoteca de la localidad balnearia de Villa Gesell, Buenos Aires, donde pasaba sus vacaciones. Horas más tarde, terminó muerto sobre una vereda a metros del lugar. Varios testigos y videos pudieron registrar lo ocurrido: el muchacho fue atacado a golpes por un grupo de 10 jugadores de rugby, que no pararon de agredirlo hasta acabar con su vida. 

La investigación por el violento el crimen avanza casi sin contratiempos, y el grupo de amigos, de entre 18 y 21 años, socios del club náutico Arsenal, de la localidad bonaerense de Zárate, está cada vez más complicado.

Ocho de los diez acusados en un primer momento están detenidos. El jueves, en una rueda de reconocimiento, testigos identificaron a dos de ellos como los autores de los golpes y patadas mortales. Se trata de Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, de 20 y 19 años, respectivamente. El resto, continúan imputados como coautores del homicidio. No obstante, todos podrían recibir la pena de prisión perpetua.

Este viernes, la Justicia mandó a analizar una zapatilla manchada de sangre que fue hallada en la casa de veraneo alquilada por los deportistas: sería con ese calzado que dieron las patadas mortales en la cabeza de Báez, quien a esa altura yacía indefenso en el suelo. Quieren determinar a cuál de los agresores pertenecía.   

La autopsia determinó que el joven murió por un fuerte traumatismo de cráneo. También presentaba lesiones serias en la mandíbula.

Una familia destrozada

Los Báez Sosa llegaron a Buenos Aires desde Paraguay, hace 20 años. Silvino Sosa, el padre de la víctima, es encargado de un edificio en la avenida Pueyrredón, en el exclusivo barrio porteño de Recoleta. Allí vivía el matrimonio junto a su único hijo, estudiante de Derecho, a quien sus allegados definen como una persona amorosa y servicial. 

"Cuando me dieron la noticia, el mundo se me terminó. Pero debo ser fuerte y pedir Justicia para que esto no le suceda a otros chicos", dijo a la prensa Graciela, la mamá de Fernando, quien, acongojada, aseguró estar "muerta en vida".

Julieta Rossi (20), la novia de Fernando, fue otra de las personas que vivió con dolor la trágica muerte del joven estudiante. "Él era el amor de mi vida. Era mi mejor amigo, mi novio, mi compañero y lo mataron", declaró ante los medios.

Y prometió: "Voy a hacer todo lo posible para que las personas que le hicieron esto la paguen. Y la van a pagar. No me importa cuánta plata tengan ni de quienes sean hijos". 

Familiares y amigos de la víctima marcharon con velas este jueves en la capital de Argentina para pedir Justicia. 

"Una máquina de golpear"

Tatiana, una chica de 17 años que maneja las redes sociales de la disco Le Brique, donde se inició el conflicto que terminó con el crimen, fue testigo clave de lo ocurrido, y apuntó contra los jugadores de rugby por la brutalidad con la que mataron a Fernando. 

"A eso de las cinco y media de la madrugada yo salí del boliche y lo vi a Fernando que estaba sentado, rodeado de sus amigos. En ese momento aparecen estos chicos y empezaron a pegarles, de la nada", relató la joven al canal de noticias TN. 

También contó que ella y otras personas que vieron la escena trataron de interceder para que dejaran de atacar a Báez, pero no pudieron. "Eran una máquina de golpear, no les importó nada", sostuvo. 

Rugby, alcohol y violencia

El caso reabrió en Argentina un debate recurrente sobre la cultura del rugby, un deporte que en este país es más bien característico de las clases acomodadas, y al que muchos cuestionan por una serie de hechos de violencia inusitada fuera de las canchas.  

No se trata de una vinculación caprichosa. Se han visto numerosos casos como los de Fernando Báez Sosa que, aunque no terminaron en una muerte, han implicado agresiones sin sentido solo "por diversión", como cuando un grupo de jugadores golpeó a un indigente y lo grabó en un video. 

El consumo de alcohol al finalizar una partida de rugby es otro de los agravantes que se ponen en discusión, aunque tanto la violencia como la ingesta de sustancias tóxicas son problemáticas que atañen a toda la sociedad.

De acuerdo a un informe elaborado en 2018 por la Organización Mundial de la Salud, en Argentina se consumen 9,8 litros de alcohol puro por persona, lo que coloca al país en el tercer lugar de la región, detrás de Canadá y EE.UU.

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