El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener sin cambios sus principales tasas de interés, mientras la zona euro afronta una profunda crisis económica provocada por la pandemia de coronavirus.
La decisión se toma el mismo día en que los datos revelaron que la economía de la eurozona se contrajo un 3,8 % en los primeros tres meses del año en comparación con el primer trimestre del año pasado, lo que supone la mayor disminución trimestral desde 1995, cuando comenzaron los registros.
