El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, acusó este miércoles a la Justicia de cometer "abusos" y atacar a su Gobierno, y advirtió que todo "será puesto en su lugar", informó el diario local O Globo.
El mandatario dialogó con simpatizantes al salir del Palacio de la Alvorada, en Brasilia. Allí, se refirió a la decisión del ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Alexandre de Moraes, quien dispuso este martes eliminar el secreto bancario para varios parlamentarios bolsonaristas, con el fin de investigar si estos contribuyeron a financiar actos antidemocráticos, como ataques a diversos órganos del Estado y difusión de noticias falsas.
"No voy a ser el primero en dar con el palo en la caseta, pero ellos están abusando, eso está a la vista de todos", dijo el presidente. Y agregó que está "haciendo exactamente lo que hay que hacer".
Para Bolsonaro, la violación de la confidencialidad en las cuentas bancarias de diez diputados y un senador del Gobierno, "no tiene historia en una democracia, por frágil que sea", por lo que advirtió: "Es hora de que todo esté en su lugar".
A pesar de las advertencias del jefe de Estado, la investigación que apunta a referentes y seguidores de la derecha bolsonarista por presuntos "actos antidemocráticos", sigue su curso.
Desde la mañana de este martes, se llevan a cabo allanamientos e incautaciones en viviendas y locales comerciales vinculados a 21 personas, según informó la Fiscalía General de la Nación.
De acuerdo al Ministerio Público, "se reunieron pruebas de participación (de estas personas) en la realización de manifestaciones en las que se solicitaron medidas como el cierre del Congreso Nacional y el Tribunal Supremo Federal (STF)", actos que están bajo prácticas clasificadas como un delito por la Ley de Seguridad Nacional.
Esta causa ha provocado un cimbronazo político en Brasil, sobre todo desde que la Policía Federal (PF), de acuerdo a la investigación, identificó al concejal Carlos Bolsonaro, hijo del presidente, como supuesto líder de ese movimiento.
La situación se tensó todavía más luego de una denuncia del exministro de Justicia Sergio Moro, quien al presentar su renuncia al cargo acusó a Bolsonaro de querer intervenir la PF, en momentos en que la institución investigaba a dos de sus hijos.


