El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, ha afirmado este 7 de septiembre, durante una rueda de prensa, que las declaraciones del presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, de que Minsk había interceptado una conversación entre Varsovia y Berlín —de la que se desprende que la afirmación de la canciller alemana Angela Merkel sobre el envenenamiento del opositor ruso Alexéi Navalny es una falsificación— son "inciertas".
"Ya dijimos la semana pasada que las declaraciones de Lukashenko son por supuesto inciertas, y la transcripción de esta conversación ficticia que se publicó el fin de semana de ningún modo cambia nuestra postura", ha declarado Seibert.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia, también en una declaración a la agencia TASS, ha rechazado "los informes bielorrusos sobre la supuesta conversación telefónica entre Varsovia y Berlín, en la que las autoridades de ambos países supuestamente admitieron que Alexéi Navalny no había sido envenenado".
El 3 de septiembre, tras señalar que la grabación interceptada por la Inteligencia bielorrusa "claramente dice que es una falsificación: no hubo ningún envenenamiento de Navalny", Lukashenko señaló que la compartirá con el FSB (Servicio Federal de Seguridad de Rusia). Respecto a ello, el vocero presidencial ruso, Dmitri Peskov, ha comentado este lunes que "la utilidad y el valor" de dicha grabación está siendo analizado por los servicios especiales rusos.
- Este 2 de septiembre, el Gobierno de Alemania anunció que los resultados de las pruebas del laboratorio especial de la Bundeswehr que habían solicitado los médicos de la clínica Charité de Berlín, que examinan a Navalny tras su traslado desde la ciudad rusa de Omsk, concluyeron que el político fue envenenado con un agente nervioso parecido al Novichok
- El presidente de Bielorrusia declaró este 3 de septiembre que de la conversación interceptada por sus servicios de inteligencia se desprende que el envenenamiento del opositor ruso fue una falsificación
- A finales de agosto, el opositor ruso Alexéi Navalny fue hospitalizado en estado grave en la ciudad rusa de Omsk y posteriormente trasladado a un hospital en Alemania

