"No habrá ningún golpe contra nuestra democracia": Bolsonaro recibe fuertes críticas de la oposición tras participar en un atípico desfile militar

El presidente de la Cámara de Diputados consideró de "trágica coincidencia" que el desfile fuese el mismo día de la votación sobre el voto impreso que defiende el mandatario.

En un momento de máxima tensión institucional por la batalla del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, contra el sistema electoral, este martes se celebró en Brasilia un atípico desfile militar frente a la Presidencia y el Congreso, que generó acaloradas críticas al considerarse un intento de intimidación.

Durante el desfile, que duró unos 10 minutos, la Marina pasó con blindados y otros vehículos militares por la Explanada de los Ministerios, donde se encuentran las sedes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, e invitó al presidente a los entrenamientos militares en Formosa el próximo 16 de agosto.

La llamada Operación Formosa se realiza anualmente desde 1988 y, aunque es común invitar al jefe de Estado, se trata de la primera vez que los militares acuden hasta Brasilia para entregar la invitación. 

Durante el desfile se congregaron manifestantes a favor y en contra de Bolsonaro. Los primeros reivindicaron causas inconstitucionales, como un golpe militar, mientras que los segundos pidieron un 'impeachment' contra el mandatario. 

El acto tuvo lugar el mismo día en el que la Cámara de Diputados tiene previsto votar la propuesta del voto impreso defendido por Bolsonaro y sus aliados.

El mandatario, un excapitán del Ejército, lleva años con una campaña de desprestigio del sistema electoral brasileño, uno de los más informatizados del mundo y vigente desde 1996, y propone que se imprima un recibo después de cada voto en la urna electrónica, para que los totales puedan ser recontados físicamente.

Bolsonaro, que desea presentarse a las elecciones de 2022, desató recientemente una gran polémica al sugerir que, si no se adopta el voto impreso, las elecciones podrían no celebrarse

Tanto la oposición y el resto de poderes vieron en esta postura del presidente, que nunca ocultó su admiración por la dictadura militar que vivió Brasil (1964-1985), una amenaza a la democracia.

Los constantes ataques del mandatario llevaron incluso a la Corte Suprema y a la Justicia Electoral a abrir investigaciones en su contra. 

Críticas

Cuando el lunes la Marina anunció el desfile, el presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, calificó la situación de "trágica coincidencia". 

"Lo que pasó hoy fue algo patético. Si Bolsonaro quería una foto con un militar, solo tenía que visitar un cuartel", comentó por su parte el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Asimismo, varios partidos de la oposición publicaron una nota en la que criticaron este acto "en medio de sucesivas declaraciones golpistas de Bolsonaro". "Es inaceptable que las Fuerzas Armadas permitan que su imagen se exponga de esta manera, utilizada para sugerir el uso de la fuerza en apoyo de la propuesta antidemocrática y golpista, defendida por el Presidente de la República", sentenciaron.

"Bolsonaro imagina que está mostrando fuerza, pero en realidad está mostrando toda la debilidad de un presidente acorralado por investigaciones de corrupción (...) No habrá voto impreso, no habrá cualquier tipo de golpe contra nuestra democracia", aseveró Omar Aziz, presidente de la comisión del Senado que investiga la gestión del Gobierno durante la pandemia. 

Sobre este complicado panorama político al que se enfrenta el mandatario brasileño, el analista político Carlos Alberto Almeida opinó: "Se puede considerar como una especie de presión [la actitud del presidente], es un desfile militar totalmente atípico sin justificación, el trayecto fue alterado para pasar por delante de la plaza central de Brasilia, lo que es una cosa absolutamente injustificable. Sobre todo porque Bolsonaro está haciendo una serie de amenazas de que puede interrumpir el proceso democrático, [especialmente] porque está siendo incriminado por el Supremo Tribunal Federal".