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Dispersión, alianzas y rupturas: arranca la 'pelea' por la presidencia de Chile con nueve candidatos registrados

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El izquierdista Gabriel Boric y el conservador Sebastián Sichel encabezan las encuestas para unos comicios en los que se decidirá al sucesor de Sebastián Piñera.
Dispersión, alianzas y rupturas: arranca la 'pelea' por la presidencia de Chile con nueve candidatos registrados

El Servicio Electoral de Chile (Servel) confirmó que nueve candidatos participarán en las elecciones presidenciales que se realizarán el próximo 21 de noviembre para definir al sucesor de Sebastián Piñera y en las que también serán elegidos 27 senadores, 155 diputados y 302 consejeros regionales.

A la medianoche del lunes, al vencer el plazo para el registro, se terminaron de develar las incógnitas que todavía existían sobre algunas candidaturas, en particular las de los postulantes independientes, que tuvieron que juntar hasta el último momento los 33.000 patrocinios (firmas) que necesitaban para poder oficializar su inscripción.

En el saldo de la oficialización de las presidenciables destaca que solo hay una mujer; que por primera vez un indígena mapuche se postula a la presidencia y que la izquierda o progresismo va dividido en cuatro candidaturas. 

Hasta ayer, los únicos candidatos registrados eran Gabriel Boric, del pacto izquierdista Apruebo Dignidad; y Sebastián Sichel, del derechista Chile Podemos Más, ya que ambos fueron los ganadores de las elecciones primarias que sus respectivas alianzas llevaron a cabo el pasado 18 de julio.

A lo largo del día se les sumaron el resto de las candidaturas que se anotaron ante el Servel, ya fuera a través de coaliciones, con el sello de partidos o de forma independiente.

La intensa jornada puso fin a meses de negociaciones, acuerdos y rupturas que enfrentó cada fuerza política en medio del histórico proceso que detonó en Chile a partir de las masivas protestas de fines de 2019 y que ya incluyó un plebiscito en octubre del año pasado y la elección de 155 convencionales en mayo, quienes ahora están redactando una nueva Constitución.

Este proceso demostró el agotamiento de los partidos tradicionales y abrió la puerta a nuevos liderazgos y a representaciones de colectivos tradicionalmente marginados, como los pueblos indígenas.

El siguiente paso son las elecciones presidenciales que pondrán fin al debilitado Gobierno de Piñera, pero es tal la dispersión de candidaturas que, más allá de los escenarios que anticipan las encuestas, todavía no se puede perfilar un claro favorito.

Si el 21 de noviembre ninguno de los postulantes obtiene el 50 % más uno de los votos, el 19 de diciembre habrá una segunda vuelta entre los dos más votados.

Sorpresas

El panorama de las presidenciales en Chile es incierto porque está precedido por los sorpresivos resultados que ha habido en todas las elecciones realizadas en el país desde fines de 2019, incluidas las internas de los candidatos.

Por ejemplo, en las primaras del pasado 18 de julio, los favoritos eran Daniel Jadue (Apruebo Dignidad) y Joaquín Lavín (Vamos Chile), quienes terminaron perdiendo ante Boric y Sichel, respectivamente.

Ambos avanzan como los candidatos con mayor intención de voto en todas las encuestas, pero el escenario se modificará ahora que ya están confirmados los otros postulantes.

Boric, de apenas 34 años, es un diputado de izquierda con estudios de abogacía que comenzó su trayectoria política como dirigente estudiantil hasta que en 2011 se  convirtió en presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, en sustitución de la diputada comunista Camila Vallejo.

En 2014 se postuló por primera vez como diputado y cuatro años más tarde renovó una banca desde la que comenzó a adquirir proyección nacional. Además, participó activamente en las protestas de 2019 y desde ahí comenzó a germinar su candidatura presidencial.

Sichel, por su parte, es un abogado de 44 años que ha logrado posicionarse como uno de los rostros de "renovación" de la derecha a pesar de que fue ministro de Desarrollo Social del desprestigiado Gobierno de Piñera, cargo que dejó en junio del año pasado para dirigir el Banco del Estado durante un semestre.

Su carrera pública se remonta a 2009, cuando el Partido Demócrata Cristiano lo postuló como candidato a diputado y perdió la elección. Lo mismo ocurrió en 2014, pero de a poco se fue alejando de sus orígenes políticos para acercarse a Piñera, quien primero lo designó como vicepresidente de la Corporación de Fomento de la Producción y luego como ministro. Hoy, es su candidato.

Ruptura

El sábado, la presidenta del Senado, Yasna Provoste, ganó la consulta ciudadana en la que la alianza centroizquierdista Unidad Constituyente (formada por la exConcertación, Ciudadanos y el Partido Progresista) definió la candidatura presidencial.

Provoste, una política de 51 años y larga trayectoria política que fue ministra en las presidencias de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, les ganó a Paula Narváez y a Carlos Maldonado (ambos también exministros) en un proceso en el que participaron 150.000 personas. Por ahora, avanza en las encuestas como la tercera candidata más fuerte después de Boric y Sichel.

La celebración por la victoria se empañó enseguida, ya que el domingo el exdiputado Marco Enríquez-Ominami anunció su cuarta postulación presidencial al amparo del Partido Progresista, lo que implica la ruptura de Unidad Constituyente.

"El camino propio lo único que genera es un subsidio inmerecido a la derecha en nuestro país", advirtió Provoste al criticar a Enríquez-Ominami, ya que la dispersión de postulaciones por parte de la izquierda solo favorece a los partidos conservadores.

Y es que, mientras la izquierda, centroizquierda o progresismo tiene a cuatro candidatos, a Sichel sólo le compite el exdiputado ultraderechista José Antonio Kast, quien se registró bajo las siglas del Partido Republicano.

Definiciones

A lo largo del lunes, los aspirantes a presidentes desfilaron por la sede del Servel y confirmaron sus candidaturas, en algunos casos de manera inesperada después de haber superado el mínimo de 33.000 firmas que exigían las autoridades para postularse.

Entre ellos se encuentra Gino Lorenzini, un economista y candidato independiente que ofreció un Gobierno basado en un "capitalismo popular". Por el Partido de la Gente (centro derecha) se registró Franco Parisi, un economista de 53 años que ya participó en las presidenciales de 2013, en las que quedó en cuarto lugar.

Eduardo Artés, el exlíder comunista de extrema izquierda que se registró bajo las siglas de la Unión Patriótica, va por su segunda candidatura presidencial consecutiva después de haberse postulado en las elecciones de 2017, en las que obtuvo el 0,5 % de los votos.

La Lista del Pueblo batalló para conseguir las firmas que necesitaba, lo que ponía en duda si podría inscribir o no a Diego Ancalao, el intelectual mapuche de 40 años que ganó la interna ante la indígena mapuche Ingrid Conejeros y la activista ambiental María Soledad Mella.

Finalmente lo logró, y por la noche oficializó una inscripción que puso fin al complejo proceso interno que llevó a cabo esta nueva fuerza política progresista y que incluyó la fallida candidatura del sindicalista Cristian Cuevas y una renuncia en cadena de militantes.

El dato curioso de la jornada lo puso Sergio Tapia Ojeda, un exprofesor de matemáticas de 70 años que ya intentó, sin éxito, candidatearse a la Cámara de Diputados y al Senado, y que llegó al Servel y aseguró que había reunido las firmas para participar en la contienda. Incluso celebró en la calle, bailó y lo entrevistaron, ya que era una postulación inesperada. Pero al final resultó falsa porque no se había inscrito.

Con los nueve candidatos que sí se postularon formalmente, ahora sí arrancó la pelea por la presidencia de Chile.

Cecilia González

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