La conversación telefónica que mantuvieron el presidente de EE.UU., Joe Biden, y su homólogo chino, Xi Jinping, duró 90 minutos y tenía como objetivo mantener abiertos los canales de comunicación entre los dos países, aseveró este viernes la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.
"[Biden] fue sincero, no evitó áreas de desacuerdo, pero el tono no fue sermoneador, ni condescendiente, fue respetuoso", dijo Psaki durante una rueda de prensa.
