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Esplendores y miserias de Xu Jiayin, el fundador de Evergrande, que pasó de ser el chino más rico a perder la mayor parte de su fortuna

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Nacido en el campo y criado en una pobreza extrema, el magnate presuntamente tenía vínculos con altos funcionarios chinos y no ocultaba su afición por el lujo, lo que le habría perjudicado durante las campañas anticorrupción y el proceso hacia la "prosperidad común".
Esplendores y miserias de Xu Jiayin, el fundador de Evergrande, que pasó de ser el chino más rico a perder la mayor parte de su fortuna

Evergrande, la segunda mayor inmobiliaria de China, está en la mira de los mercados mundiales luego de que este lunes se desplomara hasta mínimos de 11 años debido a una aguda crisis de liquidez. A pesar de que desde entonces se ha recuperado ligeramente, en lo que va de año ha bajado cerca de un 85 %, generando temores del colapso de una burbuja en la economía china, unos miedos que han afectado a las bolsas y a las criptomonedas.

El auge y la caída del gigante inmobiliario están estrechamente vinculados con la figura de su fundador y presidente, Xu Jiayin, uno de los magnates más emblemáticos de la China contemporánea.

"Mi mayor deseo era huir del campo"

Conocido también por la pronunciación cantonesa de su nombre, Hui Ka Yan, el futuro multimillonario nació en 1958 en un área rural cerca de la ciudad de Zhoukou, en el suroeste de China. Cuando tenía un año, perdió a su madre, y su infancia estuvo marcada por la pobreza extrema.

"Mis sábanas, mis colchas y mi ropa estaban llenas de parches. […] En ese momento, mi mayor deseo era huir del campo, encontrar trabajo y poder comer mejor", recordó Xu su infancia en 2017, según AFP.

La graduación del futuro magnate coincidió con el fin de la Revolución Cultural y la reapertura de las universidades en China. Xu estudió metalurgia y fue asignado a una fábrica estatal de acero. Sin embargo, el trabajo que desempeñaba allí no le gustaba. "Me sentía atrapado por todos lados y, en el fondo, sabía que quería salir y vagar", reconoció.

Producto de reformas

La oportunidad para hacerlo surgió en 1992, cuando el entonces supremo líder retirado de China, Deng Xiaoping, recorrió el sur del país impulsando las reformas de mercado que se detuvieron tras la represión de la protestas en la plaza de Tiananmen, en 1989. Aquel año, al menos 100.000 directivos medios de empresas estatales abandonaron sus puestos para probar suerte en los negocios. Xu fue uno de los integrantes de ese ejército que pronto cambiaría el aspecto del gigante asiático.

Tras trasladarse a Shenzhen, se dedicó a la venta de acero para un conglomerado, pero en 1996 fundó Evergrande Group. El año siguiente consiguió su primer gran éxito como promotor comprando el terreno de una antigua fábrica de pesticidas, donde edificaría el complejo residencial Jinbi Garden. Los 323 apartamentos del complejo se vendieron de inmediato, impulsando nuevos proyectos y un rápido crecimiento de la compañía en el contexto de una fuerte urbanización de China.

Un yate de 60 millones de dólares

En 2009, Evergrande empezó a cotizar en la Bolsa de Hong Kong, recaudando cerca de 9.000 millones de dólares. A medida que su cotización aumentaba, la empresa invertía en nuevas esferas, como automóviles eléctricos, agua embotellada, turismo e incluso deporte. Así, en 2010 compró el club de fútbol de Guangzhou, renombrándolo Guangzhou Evergrande.

Como resultado de este auge, en 2017 Xu encabezó la lista de Forbes de las personas más ricas de China, con una fortuna estimada de 42.500 millones de dólares. En 2019, Hurun Research lo reconoció como el mayor propietario de bienes raíces en todo el mundo, valorando sus tenencias en 37.000 millones de dólares.

El lujo acompaña la imagen pública de Xu, que posee un yate evaluado en 60 millones de dólares y un 'jet' privado. Asimismo, en 2012 se hizo famoso por llegar a la conferencia legislativa anual china llevando un cinturón de la marca francesa Hermès con hebillas de oro.

Vínculos con el Partido Comunista

Según Xu, su rápido ascenso se debe al sistema político de China. "Si no se hubiera reanudado el examen nacional de ingreso a la universidad, todavía estaría en el campo. Sin una beca estatal de 14 yuanes, no habría podido ir a la universidad. Sin la reforma y la apertura del país, Evergrande no sería lo que es hoy. A Evergrande se lo da todo el Partido, el Estado y la sociedad", señaló.

Sin embargo, su éxito podría depender en gran medida de los estrechos lazos personales que mantiene con varios funcionarios importantes. Alguno informes indican que es amigo íntimo de Wen Jiahong, hermano del ex primer ministro Wen Jiabao, y que tiene conexiones con la familia del expresidente Zeng Qinghong, este último actualmente implicado en un escándalo de corrupción.

De hecho, aparentemente Xu mantiene buenas relaciones con el Partido Comunista e incluso pronunció un discurso en el congreso de la formación en 2018. También participó, el pasado julio, en la ceremonia del centenario del partido en Pekín. No obstante, dada la ferviente campaña anticorrupción y el proceso hacia la "prosperidad común" anunciado recientemente por Xi Jinping, sus lazos con el Partido podrían suponer riesgos adicionales.

"El hecho de que a Hui se le hiciera llegar una invitación al centenario del Partido este año significa que está en el radar de Xi Jinping, lo cual generalmente no indica nada bueno", cita Financial Times a los expertos de la consultora Cercius Group.

Sea como fuere, la difícil situación de Evergrande afecta gravemente a Xu de manera personal. Según las últimas estimaciones de Forbes, en cuatro años su riqueza prácticamente se dividió por cuatro, y en el momento actual oscila alrededor de 10.700 millones de dólares.

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