Científicos descubren qué podría perturbar el acercamiento al Sol de la sonda Parker

El ingenio espacial ha completado 9 órbitas alrededor de nuestra estrella, habiéndose acercado a ella más que cualquier otro aparato hasta la fecha.

Los impactos de las partículas del polvo espacial en la sonda solar Parker de la NASA, la que más se ha acercado al Sol hasta la fecha, generan explosiones de plasma que podrían perturbar el funcionamiento del aparato, según científicos del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial (LASP) de la Universidad de Colorado y del Laboratorio de Física Aplicada (APL) de la Universidad Johns Hopkins.

En un nuevo estudio, los investigadores concluyen que la alta velocidad a la que se desplaza la nave hace que incluso el choque con diminutas partículas de polvo provoque serios daños en su funcionamiento.

Al atravesar el espacio cercano al Sol a una velocidad de hasta 180 kilómetros por segundo, la sonda Parker ingresa en la región más densa de la nube zodical (polvo que forman una nube en los alrededores del astro), donde diminutas partículas de polvo empiezan a chocar contra la nave a más de 10.000 kilómetros por hora.

Tras el impacto, el material que compone el polvo y la superficie de la nave se calienta tanto que se vaporiza y se ioniza, convirtiéndose en plasma. Sin embargo, los rápidos procesos de vaporización e ionización crean una explosión de plasma que dura apenas una milésima de segundo.  

Valiéndose de antenas y sensores, los investigadores lograron medir perturbaciones del entorno electromagnético alrededor de la sonda producidas por las explosiones de plasma y constataron que las escamas metálicas y los trozos de pintura son desprendidos durante las colisiones. Algunos desechos dispersaron la luz solar en las cámaras de navegación de la sonda, impidiendo que esta pudiera determinar su orientación en el espacio, lo que podría poner en peligro la misión del ingenio solar, pues su funcionamiento depende de la orientación precisa de su escudo térmico.