Una joven reportera que presenció el jueves la rueda de prensa anual del presidente ruso Vladímir Putin se disculpó por bromear sobre su potencialmente cuestionable estado de salud durante el evento.
En una publicación ya eliminada de su cuenta de Instagram, Anna Shishmintseva escribió que le había divertido que el servicio de seguridad la dejó entrar en la rueda de prensa sin notar que tenía fechas expiradas de sus pruebas PCR de covid-19. Además, colocó un video en el que confiesa que tenía fiebre durante el evento.
Las publicaciones generaron una ola de críticas, con muchas personas condenando su imprudencia por poder ser una fuente de propagación de coronavirus en la conferencia. Ante tales reacciones, la periodista escribió el viernes: "Pido disculpas a todos los compañeros periodistas y a los organizadores de la rueda de prensa por la desacertada broma que hice sobre la temperatura. Reconozco que fue una estupidez. Repito, la fiebre se debió a la entusiasmo. Lamento haber puesto en riesgo su salud".
La corresponsal, que trabaja en un medio de Kurgán, en la región de Ural, contó que se había sometido a dos pruebas PCR en diferentes lugares y un análisis de sangre. "No tengo enfermedades respiratorias ni covid", añadió confirmando las declaraciones con materiales médicos.
A la rueda de prensa, durante la cual el presidente abordó una variedad de temas, incluidas las tensiones con la OTAN, el conflicto en Ucrania, la crisis energética y la pandemia, fueron acreditados más de 500 periodistas de diversas partes del país.
Rusia ha estado luchando contra un elevado número de contagios de covid-19 en las últimas semanas, y el viernes se registraron menos de 25.000 casos diarios por primera vez desde el 1 de octubre. Asimismo, se han reportado más de 300.000 muertes por coronavirus desde el comienzo del brote en el país.

