El OIEA envía una misión a la central nuclear de Zaporozhie

El director general del organismo abogó por "proteger la seguridad" de la instalación.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha enviado una misión de apoyo y asistencia a la central nuclear de Zaporozhie. El director general de la organización, Rafael Mariano Grossi, ha anunciado que el equipo "está ahora en camino".

También precisó que se prevé que la misión del OIEA llegue a Zaporozhie "más tarde en la semana". "Debemos proteger la seguridad de la mayor instalación nuclear de Ucrania y de Europa", escribió en su cuenta de Twitter.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, detalló que la comitiva del OIEA llegará a la planta a través del territorio controlado por el Ejército ucraniano. "Llevamos mucho tiempo esperando esta misión. La consideramos necesaria. Y todavía creemos que todos los países deben ejercer presión sobre la parte ucraniana para que deje de poner en peligro al continente europeo", destacó el vocero.

Por su parte, el representante permanente de Rusia ante las Organizaciones Internacionales en Viena, Mijaíl Uliánov, declaró a RIA Novosti que Grossi planea dejar de forma permanente a varios representantes de la OIEA en la central de Zaporozhie.

También detalló que la misión enviada a la planta se compone de unas 15 personas, encargadas de la seguridad nuclear, que van acompañados de un equipo de profesionales de la ONU en materia de logística y de seguridad.

Este domingo, militares rusos derribaron un dron kamikaze dirigido a una instalación de almacenamiento de combustible nuclear gastado. Días atrás, cuatro proyectiles ucranianos alcanzaron el área de almacenamiento de isótopos radiactivos. En ambos hechos no hubo víctimas humanas ni sufrieron daños su infraestructura ni las zonas claves de la planta.

Mientras, la alcaldía de la ciudad de Berdiansk responsabilizó este domingo a las fuerzas ucranianas de provocar con sus ataques un vertido de petróleo en los tanques de almacenamiento del puerto comercial de la urbe.

Si bien el ataque que la Administración local atribuye a Kiev tuvo lugar el 26 de febrero, cuando los tanques de almacenamiento de petróleo resultaron dañados por sistemas de misiles Tochka-U, el derrame se ha registrado recientemente.

Desde el pasado 5 de agosto, tanto autoridades locales como rusas han denunciado reiteradamente los ataques directos contra la central de Zaporozhie por parte de Kiev. El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, insistió en que la continuidad de esas acciones bélicas podrían desencadenar un "accidente nuclear con consecuencias catastróficas para todo el continente europeo".

En paralelo, no cesan las acusaciones сontra el Ejército ruso por los ataques y el agravamiento de la situación. Sin embargo, Moscú ha dejado claro que sus militares no tienen ningún motivo para bombardear la central nuclear y que, por el contrario, trabajan en coordinación con los empleados de la planta para evitar un desastre radioactivo.