Paul Flores, principal sospechoso en el caso de Kristin Smart, una estudiante que desapareció en mayo de 1996 mientras regresaba a su residencia después de una fiesta, fue declarado este 18 de octubre culpable de asesinato en primer grado por un jurado de California (EE.UU.), informaron medios locales.
El veredicto, anunciado en el Tribunal Superior del condado de Monterey de Salinas, se produce tras una deliberación de ocho días y un juicio que se prolongó por tres meses, en el marco de un caso que ha conmocionado al país y que se ha visto obstaculizado durante casi tres décadas por el hecho de que hasta ahora el cuerpo de la víctima no ha sido hallado.
Flores, de 45 años, se enfrenta ahora a una pena de entre 25 años y cadena perpetua, y será sentenciado el próximo 9 de diciembre. Entretanto, su padre, Rubén Flores, de 81 años, acusado de haberlo ayudado a deshacerse de los restos de la joven, fue absuelto de complicidad por un jurado separado.
El caso
Paul Flores está acusado de haber intentado violar a Kristin Smart y asesinarla luego de que ella asistiera a una fiesta fuera del campus universitario, el 25 de mayo de 1996. La joven, de 19 años, fue vista por última vez en compañía del acusado, por entonces su compañero de clases, y quien, según testigos, se ofreció a acompañarla hasta su dormitorio de la Universidad Politécnica Estatal de California por su estado de ebriedad.
Smart no regresó a su habitación. Nunca más fue vista y tres días después fue considerada persona desaparecida por la Policía. La declararon legalmente muerta en 2002 y solo casi dos décadas después, en 2021, los investigadores apuntaron a Flores como el principal sospechoso. El alguacil del condado de San Luis Obispo, Ian Parkinson, reconoció los pasos en falso de los detectives a lo largo de los años y le dio crédito a un popular pódcast sobre la desaparición de Smart, creado en 2019 y llamado 'Your Own Backyard', por ayudar a descubrir información e impulsar a los testigos a hablar con las autoridades.
De este modo, las autoridades lograron dirigir su atención a la casa de Rubén Flores, donde en marzo de 2021 se llevó a cabo un allanamiento con el uso de perros detectores de restos humanos y un radar de penetración terrestre. Como resultado, fue descubierta una alteración del suelo del tamaño de un ataúd y la presencia de sangre humana. Un mes después, el abogado de la familia Smart, James Murphy, acusó al padre de Flores de trasladar el cuerpo de la víctima desde su propiedad hasta otro lugar, unos días después de que las fuerzas del orden realizaran un registro judicial de su casa en febrero de 2020.
Paul Flores finalmente fue arrestado en su casa de San Pedro (California) el 13 de abril de 2021 acusado de asesinato. Su abogado, Robert Sanger, considera que no existen pruebas contundentes e insiste en que el caso se basa en rumores, que cobraron fuerza gracias a la amplia cobertura mediática. Argumenta además que existen lagunas en las declaraciones de los testigos, cuyos recuerdos cuestionó dado que la desaparición de Kristin Smart sucedió hace 26 años.