PRIMERAS IMÁGENES desde el lugar de la masacre perpetrada por Kiev contra civiles rusos en la provincia de Jersón

Muchas de las víctimas murieron quemadas vivos tras el ataque.

El servicio de prensa del gobernador de la provincia rusa de Jersón ha difundido este jueves imágenes desde el lugar de la masacre perpetrada por las Fuerzas Armadas de Ucrania contra civiles en la localidad de Jorly la noche del Año Nuevo, en la que fallecieron al menos 24 personas, incluido un menor de edad, y 29, incluidos 5 niños, resultaron heridas.

ADVERTENCIA: LAS SIGUIENTES IMÁGENES PUEDEN HERIR SU SENSIBILIDAD

Las fotos evidencian la escala las destrucciones causadas por el ataque ucraniano mediante uso de drones de ataque contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, donde ciudadanos celebraban la llegada del 2026. Asimismo, en las fotos se aprecian cadáveres calcinados de los civiles fallecidos.

El gobernador de la provincia rusa, Vladímir Saldo, indicó que muchos civiles murieron quemados vivos a consecuencia del ataque de tres drones del régimen de Kiev. Uno de los aparatos aéreos no tripulados llevaba una mezcla inflamable, denunció Saldo. Según explicó el gobernador, no fue posible salvar a más personas debido a la intensidad del incendio, mientras que el fuego no pudo extinguirse hasta la madrugada.

"Así es la 'paz' a la que, según sus propias palabras, [el líder del régimen de Kiev, Vladímir] Zelenski aspira", denunció Saldo, que resaltó el carácter "especialmente cínico" que tuvo el ataque mediante un dron de reconocimiento que fue lanzado "casi al son de las campanas".

Saldo resaltó que este crimen es, en esencia, similar al perpetrado contra la Casa de los Sindicatos de Odesa en 2014, cuando neonazis ucranianos prendieron fuego deliberadamente al edificio donde se escondían ciudadanos contrarios al golpe de Estado y a la política de las nuevas autoridades de Kiev, después de chocar con radicales.

El Comité ruso de Investigación, que ha abierto una causa penal tras el ataque letal, precisó que sus especialistas están esclareciendo los pormenores de la masacre.

Por su parte, el embajador en misión especial de la Cancillería rusa, Rodión Miroshnik, subrayó que la masacre es "un acto deliberado de terrorismo que continúa la serie de asesinatos inhumanos cometidos por los nazis ucranianos". "La sangre y la muerte de civiles es el precio que el régimen de Zelenski está dispuesto a pagar con tanta facilidad para mantenerse en el poder y preservar su entorno corrupto, así como para cumplir la tarea de sus amos europeos, para quienes resulta inaceptable la mera posibilidad de poner fin al derramamiento de sangre", resaltó.