El presidente estadounidense, Donald Trump, participó en una sesión informativa de seguridad nacional antes de que se produjeran los ataques contra Venezuela, informó este sábado The New York Times, citando a la Casa Blanca.
Según el medio, la reunión tuvo lugar el viernes por la noche. Además, NYT precisó que el mandatario se encuentra en su residencia de Mar-a-Lago, en el estado de Florida.
Muchos de sus principales asesores de seguridad nacional han pasado bastante tiempo con él en esa residencia, donde el presidente ha recibido a líderes extranjeros en los últimos días.
Venezuela bajo el asedio de EE.UU.
Desde agosto pasado, EE.UU. mantiene el mayor despliegue militar de las últimas décadas en las aguas del Caribe, con presencia sostenida de activos navales y aéreos. En un primer momento, Washington justificó esta operación bajo el argumento del supuesto combate al narcotráfico, responsabilizando, sin presentar pruebas, al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de contribuir a ese delito.
Con el paso de los meses, la narrativa oficial de Washington ha experimentado un giro previsible. Tal como había denunciado el Gobierno venezolano, el supuesto foco en el narcotráfico ha dado paso a un discurso abiertamente centrado en el control y la apropiación ilegal de los recursos energéticos del país suramericano, en un contexto de creciente presión económica y amenazas de uso de la fuerza. En las últimas semanas, EE.UU. ha incautado al menos dos buques petroleros, en un acto tildado por Caracas de "robo" y piratería".
La operación militar estadounidense también ha tenido consecuencias letales. Más de 100 personas han muerto como resultado de más de 30 de bombardeos contra pequeñas embarcaciones en aguas del Caribe y el Pacífico, sin que EE.UU. haya demostrado públicamente la vinculación de estas con actividades ilícitas.
- El líder venezolano, Nicolás Maduro, ha advertido en repetidas ocasiones que la riqueza natural del país es el verdadero objetivo de la agresión de EE.UU. contra Caracas.
La posición venezolana fue respaldada abiertamente por Rusia, cuyo representante permanente ante la ONU, Vasili Nebenzia, advirtió que Moscú tiene "todos los motivos para creer que lo que en la actualidad está haciendo EE.UU. contra Venezuela no es una acción puntual: se trata de una intervención que podría convertirse en un modelo para futuras acciones militares contra otros Estados latinoamericanos".
Además, China, Colombia, Brasil, México, Nicaragua y Cuba manifestaron su apoyo a Caracas.
Fuertes explosiones sacuden la capital de Venezuela, MINUTO A MINUTO


