La alimentación con restricción de tiempo (TRE, por sus siglas en inglés), un tipo de ayuno intermitente que consiste en comer solo durante un máximo de 10 horas al día y ayunar al menos 14 horas, ha adquirido gran popularidad por supuestamente contribuir a la reducción de peso y la prevención de la resistencia a la insulina y la diabetes.
Sin embargo, un grupo de investigadores alemanes cuestionó la efectividad de esta práctica alimenticia al demostrar que no proporciona beneficios a la salud metabólica y cardiovascular cuando se mantiene la misma cantidad de calorías, al mismo tiempo que afecta el reloj biológico del cuerpo.
Como parte de un ensayo clínico, en el que participaron 31 mujeres con sobrepeso u obesidad, se propuso comprobar si el limitar la alimentación a una ventana de 8 horas al día podría mejorar los marcadores metabólicos sin cambiar el total de caloría consumidas. Cada participante siguió dos patrones distintos de TRE durante dos semanas, manteniendo el mismo contenido calórico y nutricional en sus comidas.
No proporcionó las mejoras esperadas
Los resultados indicaron que este tipo de ayuno no genera mejoras significativas en la sensibilidad a la insulina, en los perfiles glucémico y lipídico, ni en los marcadores inflamatorios, tras dos semanas. Los científicos subrayaron que los beneficios atribuidos al TRE podrían deberse más a una reducción no intencional de las calorías que a la limitación del horario de las comidas.
No obstante, aseguraron que se descubrió que esta práctica si influye en el reloj biológico del organismo. Las fases internas de los ritmos circadianos de los participantes se desfasaron dependiendo de si comían más temprano o más tarde en el día, lo que a su vez afectó sus patrones de sueño y vigilia.
La investigadora Olga Ramich, del Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbruecke, explicó que las personas que deseen perder peso u optimizar su metabolismo, deben cuidar no solo la hora de sus comidas, sino también su "equilibrio energético". Los resultados de este estudio fueron publicados en la revista Science Translational Medicine.
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