El Gobierno de Venezuela denunció este martes ante el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, la "agresión armada unilateral" por parte de EE.UU. de la que fue víctima el pasado 3 de enero, que concluyó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores, así como con decenas de bajas civiles y militares.
En un comunicado publicado por el canciller Yván Gil en Telegram, se precisa que el representante permanente de Caracas ante el organismo, Samuel Moncada, sostuvo una reunión con Guterres en la que "expuso detalladamente los hechos relacionados con los ataques armados registrados en la ciudad capital del país, Caracas, así como en otras ciudades de los estados Miranda, Aragua y La Guaira".
Del mismo modo, el diplomático venezolano "explicó que la agresión incluyó el despliegue masivo de aeronaves, helicópteros de combate y fuerzas especiales, en una operación progresiva que data de al menos el mes de agosto […], cuando inició el acumulamiento de fuerza militar estadounidense en el Caribe".
A ello sumó que "los ataques causaron decenas de víctimas fatales y numerosos heridos, tanto civiles como militares, así como daños significativos a infraestructura civil, militar y vital, incluyendo puertos, aeropuertos, centros de almacenamiento de insumos médicos, viviendas y sistemas de telecomunicaciones".
Moncada "subrayó que estos hechos constituyen una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, calificándolos como un crimen de agresión, un acto de guerra, un crimen contra la paz y un crimen de lesa humanidad", reza el texto.
Secuestro de Maduro e inacción de la ONU
El embajador venezolano "denunció el secuestro" de Maduro y Flores "mediante el uso de fuerza militar", lo cual "representa una clara violación de las inmunidades de las que gozan los jefes de Estado en ejercicio y que son reconocidas como tal, tanto por el derecho internacional consuetudinario, como por sentencias de tribunales internacionales".
Del mismo modo, cuestionó el proceder de la ONU en la agresión prolongada de Washington contra Venezuela, al valorar que la entidad no desempeñó "un papel más activo y de condena a la amenaza del uso y del uso de la fuerza por parte del Gobierno de EE.UU. contra la integridad territorial y la independencia política venezolana".
Pese a las críticas, Moncada aseguró que "la Organización tiene aún un importante papel que desempeñar, incluso para asumir su papel y su autoridad en lo relativo a la preservación de la diplomacia como medio para garantizar la paz mundial".
Invitación a Guterres
En tal sentido, la Cancillería venezolana reveló que se "extendió una invitación formal al secretario general para visitar Venezuela a la mayor brevedad posible o, en su defecto, en caso de que ello no sea posible por compromisos previos de agenda, que designe un enviado personal, con el propósito de que pueda constatar de primera mano las consecuencias de los ataques militares del 3 de enero de 2026".
De acuerdo con las autoridades de Venezuela, la visita también permitiría que la máxima instancia multilateral comprobara en el terreno "el estado de paz política y social y la continuidad constitucional en el país, así como el abastecimiento pleno de alimentos y medicamentos".
Además, estimaron que el encuentro podría fortalecer la "cooperación" entre la nación bolivariana y las distintas agencias que hacen parte del Sistema de Naciones Unidas, que tendrían la oportunidad de constatar en vivo "los desafíos que enfrenta [Venezuela] como resultado de la agresión armada".
"Peligroso precedente"
El documento refiere asimismo que Guterres "señaló que la reciente incursión militar estadounidense en el territorio venezolano representaba una violación flagrante de la Carta de la ONU y de las normas del derecho internacional".
Adicionalmente afirmó que ese evento "sentaba un peligroso precedente para las relaciones internacionales y que tenía preocupaciones por sus repercusiones sobre la región de América Latina y el Caribe, incluyendo sobre su proclama como zona de paz".
En la misma línea, "enfatizó la soberanía permanente de Venezuela sobre sus recursos naturales y que el petróleo de Venezuela pertenece a las y los venezolanos", mientras que con respecto a la invitación para visitar Venezuela, "agradeció el ofrecimiento y se comprometió a considerarla, al tiempo que ofreció sus buenos oficios para propiciar un diálogo nacional".
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
- EE.UU. lanzó el pasado sábado una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, que fueron trasladados a Nueva York.
- Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
- Maduro se declaró inocente en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU., en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde fue acusado de narcoterrorismo.
- La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada del país suramericano.
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.




