La automotriz alemana Mercedes-Benz ha decidido trasladar la producción de su compacto Clase A de Alemania a Hungría para reducir los costos y reforzar su competitividad frente a las marcas chinas.
En medio de informes de que la firma evaluaba discontinuar este modelo, uno de los más populares y asequibles de la marca, se resolvió trasladar la línea de montaje de la planta alemana de Rastatt a la de Kecskemét, a unos 100 kilómetros de Budapest, en el segundo trimestre de 2026.
La elección de Hungría obedece a menores costos laborales y operativos. Con ello, Mercedes‑Benz busca mejorar la eficiencia en la fabricación y proteger sus márgenes, en un contexto en el que su beneficio neto en los primeros nueve meses de 2025 se redujo a la mitad. Además, está implementando un programa de reducción de costos para competir con las marcas chinas en auge.
Por su parte, Hungría se ha consolidado como un polo atractivo para la industria automotriz. Audi y BMW ya operan plantas en el país, mientras que la china BYD inició la construcción de una fábrica para sus modelos eléctricos destinados al mercado europeo.
Pesimismo en el sector automotriz alemán
Entre tanto, un estudio del Instituto Económico Ifo publicado recientemente indica que el 26 % de las empresas alemanas espera un empeoramiento de su situación en el 2026. A su vez, el 59 % de las compañías no espera cambios en su situación económica durante el próximo año, mientras que el 14,9 % confía en una mejora.
"Las empresas se mantienen muy cautelosas. No se observa ningún espíritu de optimismo en ningún lado. Apenas hay algún sector que sea realmente optimista respecto al 2026", declaró Klaus Wohlrabe, jefe de estudios del Ifo.


