Funcionarios estadounidenses han discutido la posibilidad de ofrecer pagos directos a los habitantes de Groenlandia para convencerlos de separarse de Dinamarca y, eventualmente, unirse a Estados Unidos, según reporta Reuters citando a sus fuentes en condición de anonimato.
Aunque todavía no hay una cifra ni un mecanismo definidos, se han barajado montos que irían de 10.000 a 100.000 dólares a cada uno de los cerca de 57.000 residentes de la isla, un territorio autónomo del Reino de Dinamarca.
La idea de pagar estas grandes sumas a los groenlandeses ofrece una pista de cómo Washington podría intentar "comprar" de facto la isla, pese a que tanto Copenhague como Nuuk han reiterado que Groenlandia "no está en venta" y han recibido el respaldo público de otros líderes europeos frente a las presiones de la Casa Blanca.
Cada vez más seria la amenaza a Groenlandia
- Trump se ha empeñado en conseguir "de una u otra forma" que Groenlandia llegue a formar parte de EE.UU., argumentando que barcos de numerosas naciones navegan cerca de la costa norte estadounidense, por lo que Washington debe "tener cuidado". "Sí que necesitamos a Groenlandia, absolutamente. La necesitamos para nuestra defensa", insistió Trump.
- La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, dijo que "no tiene ningún sentido hablar de la necesidad de que EE.UU. se apodere de Groenlandia. EE.UU. no tiene derecho a anexionarse uno de los tres países de la Mancomunidad del Reino danés".
- El pasado sábado, Katie Miller, esposa del subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, publicó una imagen de un mapa de Groenlandia con los colores de la bandera estadounidense y la leyenda "pronto". El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, calificó la foto de "irrespetuosa" y ratificó que el país "no está en venta".
Posteriormente, el propio Stephen Miller aseveró que "para que Estados Unidos asegure la región ártica, para proteger y defender a la OTAN y sus intereses, obviamente Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos".
La administración Trump ha dejado claro que no descarta la vía militar para apoderarse del territorio. También sopesa la posibilidad de ofrecer a Groenlandia un acuerdo al estilo de los Pactos de Libre Asociación (COFA, por sus siglas en inglés), una fórmula que le daría a las fuerzas estadounidenses derechos de acceso exclusivo a aguas territoriales y espacio aéreo groenlandeses, a cambio de asistencia económica y financiera.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se reunirá la próxima semana con las autoridades de Dinamarca para discutir sobre Groenlandia y una hipotética intervención militar en ese lugar.


